Su padre, con el celular en las manos, estaba viendo lo que grababan las cámaras de seguridad. "¿Qué te dijo?" Repitió. Pero Naito no respondió y trató de sacar su brazo de ese agarre tan poderoso. Padre no lo soltó...
"¿Por qué tengo que responder?"
Padre entrecerró los ojos. Suspiró... Luego bajó la cabeza y olió a Naito, enterrando la nariz profundamente en su cuello descubierto.
"¡Déjame!" Gritó. "¿¡Qué estás haciendo!?"
"¿A quién le permitiste tocarte?"
Naito se mordió los labios con fuerza y luego, con una mirada llena de ira asesina, habló, mirando fijamente a los ojos de su padre: "¿¡Por qué mierda te interesa!?"
"Me molesta este olor tan asqueroso que tienes. Incluso me dan náuseas... ¿Qué dices, Naito? ¿No debería deshacerme de él apropiadamente para que podamos estar en paz?"
Mientras miraba a su hijo, el hombre se rio como si hubiera concluido con el tema principal. Soltó el brazo de Naito con un fuerte impulso así que el joven se quejó y comenzó a revisar la profundidad de la marca que le había hecho utilizando la mano que tenía herida. Se sentía bastante doloroso, pero en realidad siempre era así. Caliente, punzante, como si lo hubiese quemado con brasas y carbón encendidos en llamas...
"Bueno. A partir de ahora, ni siquiera puedes salir los fines de semana".
"¿Qué?" La reacción apareció automáticamente. "¡Tú no puedes...!"
Alto, quien fue golpeado por Naito, estaba entrando mientras se tocaba todavía la mejilla. Padre le dio una señal para que viniera frente a él:
"Tú estás a cargo de monitorear a Naito en el futuro. Si quiere salir, llama a otro guardaespaldas y si pasa algo, infórmamelo de inmediato".
"Sí, padre."
No era como un padre y un hijo, sino como un jefe y un subordinado...
Naito ni siquiera tuvo la oportunidad de rebelarse porque su muñeca se atascó en la mano grande de su padre. Atrapado, Naito luchó y gritó para que lo dejara ir, pero siempre que comenzaba a poner toda su resistencia, su padre solamente parecía hacerse más poderoso...
El lugar al que llegaron era un baño inmenso que además era del completo gusto de su padre. Naito miró la bañera llena de agua y le dio fuerza a sus pies para que se quedaran en un solo lugar. Padre lo cargó entre sus brazos y luego, lo aventó descuidadamente dentro de la tina. El agua subió hasta el final de su barbilla, abrió la boca y cuando jadeó de la impresión, su padre agarró la cabeza de Naito y la presionó bajo el agua. El chico, sin saber que hacer o para donde moverse, agitó sus extremidades en completa agonía y terror. Su padre, que contó 30 segundos, agarró el cabello de Naito y lo jaló para poder sacarlo finalmente de allí. Naito, empapado en agua, gimió y se inclinó hacia la orilla de la bañera mientras padre quitaba su flequillo de los ojos.
Naito movió la mano para hacer que lo dejara de tocar: "¡Vete!"
Se rebeló con orgullo, como siempre, pero el padre vio a su hijo con una mirada increíblemente burlona y atroz.
"¿Es tu pasatiempo ser derrotado por las manos de tu padre?"
Naito entrecerró los ojos ante una pregunta así de inesperada. Estaba tosiendo, sus ojos se sentían doloridos y su nariz parecía estar increíblemente caliente. También le duele la garganta porque todavía tenía los residuos del agua con jabón. Cuando Naito no respondió, su padre volvió a agarrarlo del cabello y lo sumergió en el agua por segunda vez. Naito luchó y movió sus extremidades haciendo que, con cada convulsión, el agua salpicara y mojara la ropa de su padre. El hombre obligó a Naito a quedarse bajo el agua durante más tiempo que antes y cuando lo levantó, Naito ya estaba llorando.
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Una noche solo para dos
Ficção GeralElsie Benjamin Jedan: 38 años. Apuesto, encantador, carismático, tiene labia para conseguir lo que quiere. Pero detrás de esa fachada de hombre de mundo se esconde un monstruo; calculador, violador, sin moral alguna, obsesivo y peligroso. Cuando sus...
