Han pasado 4 años desde que corté toda relación con Quackity. Vencí el cáncer un año después de lo ocurrido, y desde entonces me había dedicado arduamente a mis estudios. Quería sobresalir en algo por primera vez en mi vida, y gracias a mi esfuerzo, lo logré. Era exitosa y tenía demasiadas propuestas de trabajo en los lugares más importantes del país, pero yo solo quería una sola cosa; trabajar para Quackity.
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Quackity's pov
Tenía años sin saber de Emma, pero con el tiempo la olvidé. A veces pasaba por mi mente pero solo eso, ya no la extrañaba ni necesitaba. Hice lo posible porque se volviera una completa extraña para mi y así fue.
Mi vida continuo igual como lo era antes. El sexo, alcohol y drogas eran mi día a día, lo que en un inicio fue mi escape de la realidad se había convertido en un vicio con el cual ya no podía vivir sin. Tal vez era malo pero no le tomaba demasiada importancia.
La vida en Las Nevadas cada vez era más difícil, cientos de trabajadores a mi cargo era tan estresante como suena. A veces no podía hacerme cargo de todo y terminaba por encargarle más de lo que podía a mi secretaria.
Necesitaba a alguien capaz, que pudiera con todo lo que yo no puedo hacer. Que se encargue de la parte tediosa que a mi no me gusta hacer. Así que pedí a la persona más capaz en finanzas de la ciudad para que fuera mi mano derecha. Esa persona manejará todos los números y yo las personas.
Mi secretaria a los días me dijo que había encontrado a la chica perfecta, tenía muy buena fama y actualmente trabajaba en un importante despacho contable. Mañana mismo empezaría a trabajar a mi lado, así que como ya estaba oscureciendo me dispuse a salir de la oficina y dirigirme a mi casa a descansar.
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Hoy por fin sería el día que estaba esperando desde hace ya mucho tiempo. Después de años vería a Quackity y lo mejor es que trabajaré para él. Mentiría si dijera que ya no tengo sentimientos por Quackity, al contrario con el tiempo lo he ido extrañando más y más haciendo que fuera imposible no pensar en él.
No sé si su reacción al verme será buena, tal vez se decepcionará de que sea yo o quien sabe, igual le llega a hacer ilusión. Me metí a bañar y al salir me vestí con el uniforme que me habían proporcionado, una falda negra que era algo corta con unos tirantes, camisa blanca de botones y corbatin rojo, igual a la ropa de Quackity. Me puse unas medias bajo mi falda y unos tacones no muy altos. Me maquillé y salí de mi casa camino a Las Nevadas.
En todo este tiempo había aprendido a manejar y con lo que ganaba en mi trabajo me pude comprar el coche de mi sueños. Una vez llegué estacioné mi coche y me dirigí a la entrada. Estaba verdaderamente nerviosa, volvería a verlo, y no sabía si él estaría contento de verme a mi.
— Buenos días señorita Emma, Big Q ya la está esperando en su oficina.
— Está bien, la sigo.
Seguí a la secretaria, subimos al segundo piso y nos dirigimos a su oficina. Al ver como se abrían aquellas enormes puertas sentí como mi corazón latía al 200%. Cuando por fin pude verlo, noté como su cabello había crecido, ya no maquillaba su cicatriz, vestía una camisa color vino que le quedaba muy bien y por alguna razón llevaba unos lentes rojos.
Al verme pude ver como su expresión cambió, estaba realmente sorprendido. Se quitó sus lentes y le hizo la seña a sus hombres y secretaria de que se retiraran. Se paró de su escritorio y dijo
— E-emma?, qué haces aquí?
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Las Nevadas
FanfictionEmma Smith, una chica de apenas 18 años que sufría de leucemia desde los 12, que había pasado toda su adolescencia y probablemente su juventud también en una camilla de hospital por culpa de un cáncer que se le había diagnosticado a los 12. Había si...
