Capítulo 29 - Final 1/3

383 21 6
                                        


Quackity's pov

- Tenemos que ir de visita a Kinoko Kindome - suspiré

- Ahora mismo?

- Sí.. descubrí que los planos que tenía eran demasiado viejos y necesitamos comprobar que cosas cambiaron para llegar a cabo el plan

- Entonces..?

- Le llamé a Sapnap y le dije que quería hacer un trato con él. Le mentí diciendole que tenía una propuesta para unir Las Nevadas y Kinoko Kindome.

- Ja, y se lo creyó?

- Sí.. - rió - Aun así tenemos que ser cuidadosos, porque pueden sospechar

- Está bien. Iré por mis cosas para irnos de inmediato

Salí del lugar y pedí que me llevaran a casa para cambiarme y empacar un cambio ya que pasaremos la noche ahí. No sabía la relación que tenía Quackity con Sapnap.. y ese tal Karl, por lo que algo me olía mal. Pero finalmente decidí confiar en él y pensar que llegaron a ser buenos amigos.

Una vez terminé, me encontré a Quackity en la entrada de la casa.

- Estás lista?

- Sí, también empaqué un cambio para ti.

- Gracias cariño, vamónos entonces.

Quackity no quería manejar hasta tan lejos así que una de las limusinas del casino vino por nosotros. El conductor era uno de los hombres de confianza de Quackity así que no había ningún tipo de problema.

- Buenas señor

- Buenas - dijimos a la par

- Listos para irnos?

- Sí, avancemos

El viaje iba a ser algo largo, por lo que decidí acostarme en las piernas de Quackity. Sentía como él acariciaba mi cabello con la yema de sus dedos, dándome pequeñas caricias que él bien sabía que me encantaba.

- Si sigues haciendo eso me quedaré dormida - reí

- Entonces no lo haré más

Estuvimos hablando un rato sobre Kinoko Kindome, me contaba que era un lugar hermoso porque estaba rodeado de naturaleza justo como la cabaña que amaba visitar. Me emocioné de solo pensarlo, me encantaba visitar nuevos lugares y disfrutar de los paisajes.

Nos estábamos aburriendo y todavía quedaba mucho camino por recorrer.

- Qué deberíamos hacer? me aburro - bufé

- Mhhh.. creo que tengo una idea

Quackity se paró de su lugar y cerró la ventanilla que daba al chofer para tener más privacidad. Después presionó un botón que hacía que las ventanas se oscurezcan. Estaba confundida así que lo volteé a ver para preguntarle que estaba haciendo.

Sin mencionar una sola palabra, puso su mano en su pierna dando palmadas haciéndome el gesto de que me sentara en ella. Me paré de donde estaba para hacer lo que me pidió sin cuestionarlo.

Una vez sentada en él, sentí como sus manos frías iban recorriendo todo mi cuerpo, desde mis muslos, hasta mi cadera para finalmente subir a mi cintura y pechos. Metió su mano por debajo de mi blusa, por lo que solté un jadeo al sentir el frio en mi pecha.

- Tendrás que guardar un poco de silencio - dijo susurrando a mi oído

Puso su mano en mi boca obligándome a dejar de hacer ruido. Me estaba apretando tan fuerte que hacía que me pegara más a él. Quackity nunca me había tratado así de rudo por lo que verlo así solo causó que me excitara más.

Las Nevadas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora