Quackity's pov
Estaba de regreso a Las Nevadas. Mi trabajo en Kinoko Kindome estaba hecho, asi que ya no tenía más razones para quedarme. Pensé en despedirme de Sapnap ya que después de todo no tenía nada contra él. Pero terminé por dejar las cosas así.
Estábamos por llegar cuando empiezo a notar irregularidades en la ciudad. No había casi gente por las calles, y eso en un domingo no es normal. La entrada del casino no estaba abierta y no estaba custodiada por nadie. Nos bajamos del auto y al momento escuchamos gritos provenientes del interior del casino. Inmediatamente pensé en Emma, así que golpeé con toda mi fuerza la entrada.
— Señor! Tenemos que irnos, es peligroso quedarnos aquí!
— PERO Y SI EMMA ESTÁ EN PELIGRO?!?!
— Lo siento señor Quackity, su bienestar es primero
Entre mis dos hombres me jalaron hasta que me llevaron dentro del auto nuevamente. Intenté forcejear pero no sirvió para absolutamente nada. Estaba preocupado por Emma, quería saber si estaba bien, quería asegurarme de que nada malo le estaba pasando.
Nos dirigíamos a una casa lejos del casino que se utilizaba como refugio. Ahí habían armas y municiones suficientes para abastecernos. Con eso tendríamos para defendernos un par de días en lo que nos enterabamos de que estaba pasando.
_________________________________________
Desperté amarrada a una silla, mis muñecas estaban tan apretadas que dolían demasiado. Tenía los ojos vendados por lo no podía ver absolutamente nada. Escuchaba pasos de personas que salían y entraban de donde me encontraba, pero por más que quise hablar con alguien nadie me dirigía la palabra. Pasó casi una hora y empezaba a volverme loca, escuchar cosas y no poder verlas me hacía enloquecer.
A los minutos escuché como alguien ordenaba que me quitaran la venda, y a los minutos así fue. Mi vista estaba nublada, veía pobremente al hombre vestido de morado quien me durmió hacía rato. En realidad no sabía cuanto tiempo había pasado, solo sé que había estado una hora consciente.
En cuanto pude ver mejor, lo reconocí de inmediato. Era igual que en las jodidas fotos, era Purpled. Sabía que en cualquier momento nos enfrentariamos, pero jamás imagine que ese momento fuera ahora.
— Así que ya despertaste eh?
— Y qué vas a hacer, matarme?!?
— No.. por el momento no es necesario. Esta guerra no es contra ti, es contra Quackity
— Guerra? q-qué guerra? — tragué saliva
— Vamos, no lo sabes?
— Sé lo que pasó entre ustedes pero.. en serio desatarás una guerra por eso?
— Se han visto guerras por cosas peores pequeña — rió
— Déjame ir, yo no te he hecho nada Purpled!
— Lo haré en cuanto Quackity se aparezca. Está escondido como la rata que es — carcajeo — Lo que no sabe es que Slime ya está buscándolo
— S-slime? Así que esta vivo..?
— Lo sabías?
— Había rumores pero.. jamás se lo mencioné a Quackity
— Ja. Mejor, así pensará que Slime de verdad piensa ayudarlo
— N-no..
_________________________________________
Quackity's pov
Estaba preocupado. No sabía que estaba pasando y eso hacía que mi ansiedad me fuera matando poco a poco. Tampoco sabía si Emma estaba bien, y si esos gritos del casino eran de ella? Temblé de solo pensarlo. Solo quería que ella estuviese sana y salva.
ESTÁS LEYENDO
Las Nevadas
FanfictionEmma Smith, una chica de apenas 18 años que sufría de leucemia desde los 12, que había pasado toda su adolescencia y probablemente su juventud también en una camilla de hospital por culpa de un cáncer que se le había diagnosticado a los 12. Había si...
