Ibamos ya una hora tarde. En la limosina tuve que maquillarme y secar mi cabello como pude. Quackity solo me observaba y se reía de lo apurada que estaba.
- Puedes dejar de reírte? - bufé
- Lo siento.. es gracioso para mi - dijo intentado contener su risa
- No es divertido, es tu culpa que vayamos tarde
- Mi culpa? Quién me provocó con ese vestido eh? - dijo acercándose a mi y haciéndome cosquillas para que me riera
- Basta Quackity, yaa! - dije riendo
Y asi estuvimos el resto del camino. Por más que quisera hacerme la molesta con Quackity no podía, siempre se saca algo de la manga para hacerme reir.
- Llegamos - dijo el chófer para después abrirnos la puerta
El lugar era enorme. No pegaba nada con la estética del pueblo, este era lujoso y ostentoso, a comparación de lo rustico y humilde que era lo demás. Se notaba que solo gente importante y con estatus alto entraba al lugar, ya que la seguridad constaba de 10 hombres solo en la entrada principal.
Había lista de invitados, si no estabas ahí, no entrabas. Por suerte nuestros nombres estaban anotados como invitados especiales, por lo que nos pasaron a un reservado aparte que se encontraba en el último piso de aquel edificio.
Entramos al elevador, Quackity y yo nos mirábamos extrañados porque no sabíamos que no esperaba. Nada más se abrieron las puertas de este, vimos que era como una sala de juegos. Había un billar, y un fútbol de mesa, una barra con un barista y sillones que parecían bastante cómodos.
Me imaginada algo diferente, pensaba que sería algo más formal, pero después de todo Quackity es cercano a Sapnap, supongo que será normal para ellos.
- El señor Sapnap no debe de tardar en llegar. Tomen asiento.
- Gracias - dijimos a la vez
Nos sentamos a esperar en uno de los sillones y pedimos algo ligero para tomar. No pasaron ni 5 minutos cuando el elevador abrió sus puertas para dejar ver a un apuesto hombre vestido de blanco. Supuse que era Sapnap así que me puse de pie para saludarlo.
- Quackity!!
- Sapnap, cuanto tiempo!! - dijo para después abrazarlo
Fue un abrazo extraño. Decía más que sus palabras, fue como si el cuerpo de Sapnap extrañara el tacto de Quackity. No lo comprendí del todo pero lo ignoré. Al darse cuenta de que su abrazo estaba durando mucho se separaron de la nada mientras Quackity veía nervioso el piso.
- Ha pasado mucho desde la última vz que te vi - bufó Sapnap
- Me imagino.. Te presento a mi prometida, Emma
- T-tu prometida? - dijo Sapnap tartamudeando
- Sí - sonreí
Sapnap me miró de pies a cabeza, sin ningún tipo de morbo. Fue como si me estuviera analizando.
- Pues felicidades, no tenía idea de que pensabas casarte Quackity.. pensé que ustedes dos solo eran pareja
- Yo tampoco pensaba hacerlo hasta que la conocí - dijo volteando a verme mientras ponía su mano en mi cintura
- Ya veo, hacen linda pareja - dijo sonriendo
Después de esa rara conversación, nos dirigimos a la mesa para que nos sirvieran la comida. Ellos hablaban de cosas que yo no entendía, y por lo mismo no me entrometía en la conversación. Eso ciertamente me hizo sentirme fuera de lugar, como si no debiese estar ahí.
ESTÁS LEYENDO
Las Nevadas
Fiksi PenggemarEmma Smith, una chica de apenas 18 años que sufría de leucemia desde los 12, que había pasado toda su adolescencia y probablemente su juventud también en una camilla de hospital por culpa de un cáncer que se le había diagnosticado a los 12. Había si...
