Cap. 22

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Luego de que mi mamá me regañara, regresé a la casa, tenía que arreglar lo de Samantha, no me quería alejar de ella, quizás estaba mal, siempre estaba contradiciendome a mí mismo. 

Al abrir la puerta de la casa sentí un gran vació en mi pecho, fui a la habitación de Samy, pero no atendió a la puerta. Suspiré pesadamente y fui a la cocina esperando que el papel no esté ahí y que ella lo haya leído. Revisé donde la nevera y encontré otro papel, lo tomé y comencé a leer. 

Osvaldo, realmente no sé cómo decir todo esto, me gustas y te amo cómo algo más que un amigo, lo acabo de confirmar al saber que ya ni siquiera puedo verte a los ojos. 

No quería que esto pasara, me siento tan sola, me he acostumbrado a tu compañía, ya sea que simplemente estés en tu habitación, porque yo sabia que estabas ahí y que no te irías si no me lo decías antes

Hoy me voy a España, quizás leas esto cuando regreses o quien sabe y cuando yo regrese, tú aun no regresaste. No quiero perder a mi mejor amigo, pero tampoco puedo pedirte que te quedes con una persona que solo cambia los vacíos emocionales, eres más que un simple relleno. No quiero que te alejes, pero tú ves mejor eso y lo entiendo, duele pero lo entiendo, por eso mismo me voy antes de tiempo a España, porque al estar en casa sin ti, me hará más daño.

Te amo mucho Osvado, espero que al regresar podamos retornar nuestra amistad, espero dejar de sentir amor (de romance) hacia ti, porque nos hace daño a ambos, haré lo mismo que tú... 

Dejé de leer, estaba llorando, sentía mi cuerpo temblar, no quería que se fuera, sabia que luego de ese viaje todo iba a cambiar, esperaba que después de la carta que le deje, ella me llamara para arreglar todo, claro, yo siempre pensando en ese tipo de cosas antes que arreglarlo por mi mismo. 

Tomé rápidamente mi celular y vi la historia en instagram de Samy, aun estaba yendo al aeropuerto, quizás había salido minutos antes de que yo llegara. Salí de la casa y corrí hacia el estacionamiento.

Llevaba 10 minutos conduciendo, estaba yendo algo rápido, pero no tanto cómo para que me detengan. 

AL llegar al aeropuerto fui hacia donde estaban los vuelos a España, buscar a Samy era difícil, ya que su tamaño no ayudaba mucho y habían muchas personas. Volví a mirar la historia de Samy, al parecer se encontraba cerca de donde yo estaba, era fácil reconocerla, solo ella usaria sudadera con alto calor que estaba haciendo. 

Estuve caminando por donde estaban los vuelos a España, hasta que escuché que llamaron para que aborden el avión.

La desesperación se apoderó de mí hasta que escuché una voz familia.

- Permiso por favor -dijo alguien detrás de mí-

Me giré encontrándome a Rivers, ella me miró con sorpresa y luego desvió la mirada.

- Voy tarde -susurró tratando de pasar por un lado-

- No te vayas por favor -le dije mientras la tomaba de la muñeca evitando que avance- No me dejes, sé que fui un idiota, con todo lo que pasó, con lo de Rocio y Aldo. Pero ellos pudieron perdonarme, porqué tú no?? y sobre lo que te dije en España, no era cierto -la miré con los ojos llenos de lagrimas- Sabes que nunca te diría algo así, porque no he sido tan malo contigo, simplemente me desconocí, estaba molesto, celoso -susurré lo ultimo soltando su mano- No quiero perder a mi mejor amiga, tengo miedo, desde hace días siento que tu viaje a España nos separará, siento que tendrás más amigos, más importantes que yo. Pero ese no es punto, el punto es que ya no quiero ser solo tu mejor amigo, te amo, no cómo una amiga y lo sabes perfectamente, solo dame una oportunidad, si me dices que no, lo comprenderé, no te voy a obliga a nada, pero solo si me lo permites, dame una oportunidad para demostrarte que puedo ser buen novio. 

Ella estaba moviendo los dedos con un poco de desesperación, tenia los ojos cerrados pero au  así algunas lagrimas caían, parecía que tenía una lucha interna consigo misma, al abrir los ojos sonrió y me abrazó.

- Tienes solo una oportunidad -susurró-

Esto causó que sonría y siguiera el abrazo, estaba tan feliz, no me lo creía.

- Vamos a comer, no he comido nada en todo el día -dijo cortando el abrazo mientras tomaba su maleta- Y sobre los amigos, ninguno sería tan importante cómo mi amistad contigo, al menos que se trate de Chio, ahí si perdiste el puesto de la amistad más importante -rió causando que riera levemente- No me gusta que seas inseguro, sabes que nunca te cambiaría, por más problemas que tengamos. 

- Samy.. ¿Qué somos?

- Pues, no lo sé -rió-

-Suspiré y la miré- ¿Aceptarías salir conmigo y ser mi novia? -le pregunté mientras tomaba su mano-

Ella sonrió y besó mi mejilla 

- Si, acepto -susurró-

𝙎𝙝𝙚 𝘪𝘴 𝘮𝘺 𝙨𝙤𝙪𝙡𝙢𝙖𝙩𝙚Donde viven las historias. Descúbrelo ahora