Samantha POV
El ruido fue lo primero que me despertó.
— ¡MAMÁ, DANTE ME QUITÓ MI CALCETÍN!
Suspiré sin abrir los ojos.
— ¡DANTE, devuélveselo! —grité desde la cama—. ¡Y NO SE PEGA EN LA BOCA!
— ¡ELLA EMPEZÓ! —respondió mi hijo mayor.
Osvaldo se rió a mi lado, todavía medio dormido.
— Feliz cumpleaños cuarenta, amor.
— Gracias por este caos —murmuré—. Soñaba con tranquilidad.
— Mentira —me besó la sien—. Te aburrirías.
Tenía razón.
Me levanté y caminé hacia el pasillo. Dante, de nueve años, estaba parado con los brazos cruzados, idéntico a Osvaldo cuando se molestaba. Luna, de seis, lo miraba furiosa, con el calcetín en la mano.
— ¿Qué pasó? —pregunté.
— Él dijo que mi dibujo estaba feo.
Me agaché frente a ellos.
— Escuchen bien —dije—. En esta casa no se rompe nada... ni cosas ni personas.
Dante bajó la mirada.
— Perdón.
Luna lo abrazó.
Y yo sentí ese nudo suave en el pecho que solo las madres entienden:
miedo, amor, gratitud... todo junto.
Narradora
A los cuarenta, Samantha Rivers no era la chica asustada de antes.
Era una mujer cansada, sí.
Con ojeras.
Con cicatrices.
Pero también con hijos sanos, un matrimonio construido con palabras y no con promesas vacías, y una vida que no se sentía prestada.
Osvaldo cocinaba mientras Dante y Luna peleaban por quién ponía la mesa.
— Hoy vienen todos —anunció él—. Juan confirmó. Ari también.
Samantha se quedó quieta un segundo.
— ¿Con los niños?
— Con todos.
Sonrió.
Juan POV
Nunca pensé que sería buen padre.
Pero tampoco pensé que seguiría vivo.
Alexander corría por la casa de Samy con un avión de juguete, gritando como si el mundo no pudiera alcanzarlo. Tenía siete años y la risa fácil. No sabía todo de mi pasado. Y estaba bien.
— Papi ¿puedo quedarme a dormir? —preguntó.
— Hoy no, campeón —respondí—. Pero pronto.
Valeria me miró desde el sillón.
— Estás bien —me dijo—. De verdad.
Asentí.
Ari entró después, con su hija tomada de la mano. Se llamaba Emma. Tenía los ojos tranquilos de alguien que creció sin gritos.
Nos saludamos con un abrazo breve.
— Me alegra verte así —me dijo.
— A mí también —respondí—. A los dos.
No hubo nostalgia peligrosa.
Solo respeto.
Ari POV
Durante años pensé que no merecía ser feliz.
Hoy, viendo a mi hija correr con Luna, entendí algo:
el pasado no desaparece, pero deja de gritar.
Mateo me tomó la mano.
— ¿Estás bien?
— Sí —respondí—. Estoy completa.
Y era verdad.
Narradora
Rocío llegó con Aldo y sus gemelos, Victor y Cassandra, que gritaban como si el volumen fuera opcional. Felix y Alicia llegaron después, con una niña dormida en brazos y la promesa de irse temprano.
Y Roier...
Roier llegó último.
Con un niño de unos diez años, serio, de ojos atentos.
— Samy —dijo—. Os presento a Leo.
Leo levantó la mano, tímido.
— Hola.
Samantha se agachó frente a él.
— Bienvenido —sonrió—. Aquí hacemos mucho ruido, pero nadie está solo.
Roier la miró, agradecido.
— Lo adopté hace tres años —explicó—. Me enseñó que la familia no siempre nace... a veces se elige.
Osvaldo le dio una palmada en el hombro.
— Bienvenido al club.
Osvaldo POV
Miré a Samy desde la cocina.
Con los niños.
Con los amigos.
Con la vida que alguna vez casi nos quitan.
Me acerqué y la abracé por detrás.
— ¿Te acuerdas cuando no sabíamos si llegaríamos vivos a los treinta? —le murmuré.
— Sí —respondió—. Y ahora míranos... sobreviviendo a juguetes en el piso.
Reí.
— Te volvería a elegir —le dije—. Incluso sabiendo todo.
Ella apoyó su cabeza en mi pecho.
— Yo también.
Samantha POV
Cuando la casa quedó en silencio, los niños dormidos y las luces bajas, me senté en el sillón con Osvaldo.
— ¿Sabes qué es lo más loco? —dije—. Que pensé que nunca iba a vivir lo suficiente para esto.
— Y aquí estás —respondió—. Viviendo de más.
Sonreí.
Pensé en Arabella.
En el dolor.
En la noche que casi nos destruye.
Y luego miré el pasillo, donde dormían nuestros hijos.
No olvidé.
Pero ya no dolía igual.
Porque algunas historias no se superan.
Se transforman.
Y diez años después, con cuarenta años, con hijos, con amigos que sobrevivieron...
Por fin pude decirlo sin miedo:
Valió la pena quedarme.
Fin. 🤍
ESTÁS LEYENDO
𝙎𝙝𝙚 𝘪𝘴 𝘮𝘺 𝙨𝙤𝙪𝙡𝙢𝙖𝙩𝙚
De Todo❱ ❱ ❱ ᴇʟʟᴀ ᴇꜱ ᴍɪ ᴀʟᴍᴀ ɢᴇᴍᴇʟᴀ ❱ ❱ ❱ ❪ 𝕬𝖓 𝖔𝖗𝖎𝖌𝖎𝖓𝖆𝖑 𝖘𝖙𝖔𝖗𝖞 𝖇𝖞 𝕾𝖊𝖑𝖊𝖓𝖊 𝕯𝖆𝖛𝖎𝖊𝖘 ❫ "¿𝘗𝘰𝘥𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘳 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘢𝘴í 𝘥𝘦 𝘤𝘦𝘳𝘤𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘭𝘰𝘴 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴...
