"La soledad es el lugar más seguro que conozco"
(Edgar Allan Poe)
A Natouch no le parecía nada de gracioso que a su hermano le estuviera divirtiendo la situación, al principio creyó que Phi Gulf le había vendido diciéndole todo a él, su alma casi abandonó su cuerpo cuando él dijo aquella frase, pero de inmediato todo fue aclarado, aunque le fue difícil recuperarse del impacto.
— El caso Barrena. — Dijo Gulf. — El señor Ritprasert necesita un abogado con experiencia en casos de lavado de dinero. — Natouch se aclaró la garganta y luego cerró la puerta tras de sí.
— No sé que clase de experiencia, señor Ritprasert. A decir verdad, yo atendí a la señora Barrena por un caso de violencia doméstica.
— Eso lo sé, pero de no ser por su perspicacia hubiera sido muy difícil conseguir una pequeña condena para el licenciado Barrena, en cambio usted no solo consiguió una condena por aquel delito, sino que además consiguió todo saliera a la luz.
— Con algo de suerte. — Natouch le bajo el perfil, puesto que el bufete no había ganado nada con ello, después de todo fue un caso probono ya que la señora Barrena no tenía dinero y después todas las empresas de su esposo fueron embargadas.
— Es demasiado modesto... — Le regaño Gulf.
— Pero, dígame, ¿en que puedo yo servirle, señor Ritprasert?
— Ya le dije a su socio, lo necesito. Por supuesto usted tendría que venir conmigo y firmar un acuerdo de confidencialidad en cuanto a todo lo que le confiaré, ¿entiende? — Natouch dudó, pero después habló claramente.
— No es necesario que establezca ese punto señor Ritprasert, como abogados estamos obligados a guardar cualquier cosa que nos confié nuestro cliente.
— No esperaría menos de usted. — Dijo él mirándole fijamente, quizás se preguntaba donde había ido el chico medio tartamudo que le atendió la primera vez. — ¿Entonces?, lo espero en esta dirección por la tarde.
— Ahí estaré. — Contestó aceptando su tarjeta.
— Si, su memoria de pronto se aclara, señor Kanawut. Estaré esperando ese llamado.
— Ohh, claro. Aunque lo dudo. — Contestó su hermano.
Cuando Ohm abandonó el despacho, Natouch soltó un suspiro de alivio que llamó de inmediato la atención de Gulf.
— Es extraño, dijiste que era el hombre mas atractivo que hubieras conocido. — Se burló Gulf.
— ¿No lo es?
— No..., es guapo. No lo negaré, pero el más atractivo, es muy exagerado.
— ¿Por qué es más atractivo el viejo Suppasit? — Le preguntó Natouch de pronto.
— Yo no dije eso. — Protestó él.
— Pero lo pensaste, no creas que no te conozco, Phi. Para ti no hay nadie más atractivo que ese señor, ¿Cuánto es que tiene ya?, ¿cuarenta?
— Cuarenta y dos. — Contestó sin pensar.
— Umm, ¿me preguntó por qué es que es tan insistente en buscarte?
— ¿Por qué lo dices? — Preguntó haciéndose el desentendido.
— Ha llamado muchas veces esta mañana. No me mires así, solo pasaba y escuche a Alin decirle que estabas en una reunión, ¿Qué quiere esta vez?
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ESPOSO DESCONOCIDO
RomanceUn terrible accidente había dejado en coma al heredero de la empresa aeronáutica más importante del país, con muy pocas probabilidades de volver a ser el mismo, él imponente CEO pronto es abandonado, no solo por su familia, sino que también por su p...
