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Porsche:

El negro nunca había lúcido mejor en alguien como lo hacía en mi, incluso para un funeral yo lucia hermoso.

Luciano y Jake me despidieron y sus guardaespaldas me escoltaron en un auto blindado hasta la casa de la familia principal.

Fuera de esta, Arm y Pol me vieron, ambos se tensaron cuando bajé del auto.

-No hagas esto más difícil Porsche - Pidió el alfa, mire a Arm. El omega gruñó antes de dirigirse a su alfa.

-El ha sido inculpado por algo que no hizo, el señor Kinn lo repudió y ahora corre peligro. Lo mínimo que podemos hacer es facilitarle las cosas para demostrar que el señor Korn no está muerto...

-Arm - Pol intentó convencerlo, pero el omega se negó rotundamente.

-No voy a darle la espalda a la persona que se arriesgó para salvarme en esa isla - El alfa no dijo nada más y me dejo pasar - Ve y asegúrate que las cámaras están apagadas, del señor Kinn me encargo yo.

-Yo me encargaré de Kim - Dijo Khun llegando, ambos guardaespaldas hicieron una reverencia.

-Mi señor.

-Chicos, vayan a sus puestos - La pareja obedeció y nos dejó a solas - Cuñado, mi hermano ha organizado un funeral con ataúd cerrado.

-Kim no es idiota, sabe que comprobaría que el viejo en verdad este muerto.

Dentro de la mansión habían pocas personas, algunos socios y personas cercanas a las que la familia podría considerar como conocidos. El rostro de Korn y Chan resaltaron en las fotos del altar que se había organizado, pero en el lugar había tres ataúdes.

-¿Chan está muerto? - Pregunte, Khun asintió.

-Kun lo mató, después yo lo mate a él antes de que le disparara a Pete - Mis pasos se detuvieron, Khun colocó su mano en mi cintura para alentarme a seguir caminando.

-¿Kun... está muerto? ¿Por qué lo hiciste? - Pregunté entre dientes, el alfa alzó los hombros y negó.

-No iba a permitir que dañara a mi alma gemela. Además él lo sabía todo Porsche, él sabía de la alianza, él también sabía que Korn no estaba muerto y nos asesinaría uno a uno para tenerte a ti y a Porchay.

Mordí mi lengua antes de decir algo que alterará a Khun, este notó como tuve que controlarme.

-Tu lo dijiste, ambos debían morir. ¿Pero ahora me culpas por seguir tus órdenes? ¿O te encariñaste de ese narcisista?

-Yo no te di una orden Khun, tu no sigues órdenes de nadie no finjas. Lo mataste por que tu querías.

-Tienes razón - Ambos nos detuvimos frente a frente - Quería matarlo y lo hice.

La sonrisa de Khun me dió un escalofrío a través de mis espina dorsal, había perdido la cabeza. Ahora solo estábamos jugando al juego de Khun, él era quien movía los hilos en este show de marionetas.

-No puedo matar a mi padre, Kinn se iría contra mi. Y no quiero tener que matar a mi hermano menor. Así que es tu tarea acabar con el viejo.

-Entonces Kinn se iría contra mi - Señale.

-Querido, él ya está en tu contra. Hagas lo que hagas no cambiará eso - El sonido de su teléfono lo distrajo, asintió al leer algo y volvió a mirarme - Arm se encargó de Kinn, apresúrate a comprobar el cadáver yo iré a buscar a Kim.

-Khun - Lo detuve antes de que se alejara.

-¿Sí querido?

-Macao - Susurré - ¿Él en verdad está muerto?

La TríadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora