Park Jimin es un bailarín caprichoso y muy voluble, razón por la cual sus padres deciden mandarlo por la temporada de verano a casa de su tía solterona que es dueña de un fundo en el campo. El objetivo de sus padres es que aprenda a valorar lo que t...
Jungkook tardó unos segundos en hablar. Se sentía extraño con Jimin dentro de su habitación, más cuando el susodicho no apartaba la mirada de él esperando a que comenzara a explicarse. Ni modo. Esperaba que Jimin no se enfadara mucho.
- Rosita ayer por la noche escuchó una conversación tuya con Ma'Elena- empezó Jungkook y se acomodó nuevamente- y hoy por la mañana se acercó a mí para contarme lo que había escuchado. No la juzgues, polilla es un poco atolondrada y no piensa mucho, no lo hizo con maldad.
- Ahora entiendo menos- dijo Jimin y se sentó en el suelo al lado de la ventana.
- Yo ya le advertí que no anduviera de chismosa y que olvidara lo que oyó por accidente.
Sí, seguro, pensó Jimin.
- Bueno, bueno. Ya déjate de andarte por las ramas. ¿Qué tan grave escuchó Rosita?- dijo Jimin impaciente por todos los rodeos que daba Jungkook y que no aclaraban nada.
Jungkook se levantó de la cama y empezó a pasearse de un lado a otro.
- No es que me importe tu vida privada. Tampoco busqué que polilla me contara nada. Pero siempre me cuenta todo y es imposible que se guarde algo- Jimin lo miró exasperado y Jungkook se detuvo- la cosa es que oyó cuando tú y Ma'Elena hablaban sobre tu novio...
- ¿Eso era todo?- Jimin se levantó del suelo- ¿y cuál sería el problema según tú? ¿Qué Rosita lo cuente?
- Todo, Jimin- dijo Jungkook molesto- tú no dimensionas los problemas que te puede acarrear si la gente del Golondrina se entera de...
- ¿Es qué acaso está prohibido tener pareja acá en el fundo?- preguntó Jimin enarcando una ceja.
- No. Pero lo tuyo es...
- ¡Ah!¡ ya se por dónde va tu dolor de muelas!- exclamó Jimin molesto ahora- el problema es que mi novio sea hombre, es eso, ¿verdad?.
- Mmmm...bueno si. Por acá no se acostumbra. Ya has visto lo machistas que son...
- ¡Ahora si que me estoy enojando!- bufó Jimin- ¿porqué tendría qué importarle a la gente del Golondrina si tengo novio? Eso es decisión mía y nadie tiene derecho a entrometerse. Faltaba más.
- Tú no entiendes...
- ¡No!- gritó Jimin- ¡eres tú quien no lo entiende!- lo miró echando chispas- seguro eres igual que ellos. Un machote homofóbico que tiene cero tolerancia con lo que se sale de lo establecido. ¡Por Dios si ya no vivimos en la edad media!
- Yo no tengo nada contra tí y tus elecciones. Por mí puedes tener un mono de novio y no podría importarme menos- le dijo Jungkook molesto por que Jimin lo juzgará tan livianamente.
- ¿Ah, sí?- Jimin se acercó- explícame algo que no entiendo. Si según tú- lo señaló con el dedo- no te importa lo que yo haga o deje de hacer, ¿porqué tu malhumor durante todo el día?¿porqué no me hablaste y me rehuías como si tuviera la peste?
Jungkook se alejó unos pasos. Le ponía nervioso tenerlo así de cerca. Desde que Rosita le había contado no podía dejar de verlo bajo otro prisma. Tal vez Jimin tenía algo de razón. Ahora se sentía incómodo y no podía evitarlo.
- No sé trata de eso- le rebatió Jungkook- simplemente me sentí agobiado por los problemas que podrían generarse en el trabajo si saben...soy su capataz, ¿ puedes entenderlo? Estoy tratando de hacer lo mejor para todos.
- ¿Y eso sería?- Jimin se acercó nuevamente.
- Que no se enteren. Tú terminando el verano te irás, pero Ma'Elena y yo seguiremos aquí.
Jimin lo miró con tristeza.
- Tía Elena lo sabe y me acepta. Mis padres lo saben y me aceptan. Pero tú no. Ahí radica todo el problema de tú malhumor. En el fondo me estás juzgando de nuevo. Pero para que te quedes tranquilo nadie se va a enterar de nada. Ah, y tampoco estoy molesto con Rosita.
Jungkook se sintió horrible.
- Jimin...- Jungkook trató de acercarse y fue Jimin quien se alejó.
- Buenas noches- dijo din demostrar lo afectado que estaba y se dirigió hacia la puerta.
Jungkook no podía dejar las cosas así. El no era lo que Jimin creía. El tenía miedo de la crueldad de la que podía ser objeto. El le debía todo a Ma'Elena y no quería que Jimin saliera de esa habitación pensando lo peor de él. Y ahora fue él quien le cerró el paso y lo tomó del brazo antes de que saliera.
- Esta conversación no ha terminado.
- Suéltame- Jimin le quitó el brazo de un tirón- yo ya no tengo nada más que hablar contigo.
- Por favor- Jungkook lo miró arrepentido y su tono era conciliador.
¡Maldito efecto caballo! Pensó Jimin, pero la cadencia pacífica y serena de su voz lo apaciguó un poco.
Se acercó a la cama y se sentó con las piernas cruzadas y los brazos en jarras cubriendo su pecho. Signo inequívoco de que se estaba protegiendo.
Jungkook se sentó en la cama, pero en el extremo opuesto. Se pasó las manos por el cabello despeinándoselo. Tenía los hombros caídos.
- No te estoy juzgando, Jimin. De verdad quiero que lo creas, porque es la verdad. Tal vez no supe como manejarlo, como decírtelo sin ofenderte y a la vez me vi obligado a guardar silencio por polilla. Ma'Elena la quiere mucho, pero no soporta los chismes. Además es tu vida privada y no somos tan cercanos como para decirte nada. Pero a la vez me siento responsable de tí, por Ma'Elena y por el señor Park que confío en mí respecto a tu estadía en el Golondrina. Todo eso empezó a darme vueltas y vueltas y terminé malhumorado sin saber que era lo que tenía que hacer. Qué era lo correcto. ¿Hablar directamente contigo sintiendo que me estaba entrometiendo en algo que no me concernía?¿hablar con Ma'Elena y mentirle por primera vez para no inculpar a polilla? Ninguna de esas opciones harían que polilla saliera ilesa porque Ma'Elena sumaría dos más dos y lo adivinaría . Y ella es como una hermana pequeña para mí. No podía. Jimin, si anduve todo el día así, si te rehuí...fue porque estaba muy molesto conmigo mismo. No por que cuestione tus preferencias amorosas.
Jimin escuchaba en silencio. En ningún momento interrumpió a Jungkook. Poco a poco procesaba lo que le estaba diciendo. Y le creía. Sí se hubiera ido habría forjado en su mente una idea errónea del ahijado de su tía Elena. Ahora en cambio no podía dejar de pensar que Jungkook era todo un hombre. Un hombre de esos que sólo se ven en las novelas cursis que el leía cuando era un adolescente.
No sabía si eso era mejor o peor para él.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.