Se fueron directamente a la estancia de trabajo, Jungkook le dio instrucciones a Jane para que se hiciera cargo de la alimentación de los potrillos por la mañana y solucionará cualquier contratiempo que se presentara.
Jimin le sonrió de oreja a oreja cuando emprendieron la marcha en la camioneta de Jungkook, que usaba sólo para sus viajes al pueblo y sólo cuando no podía hacerlo con Trueno.
- Nunca pensé que algo tan simple te hiciera feliz, princeso- dijo Jungkook mirándolo de reojo mientras conducía- espero que no te hayas hecho demasiadas espectativas, es un viaje de trabajo y seguro te vas a aburrir.
Jimin se acomodó en el asiento disfrutando de la vista y la brisa que se colaba por la ventana.
- Deja de repetirlo, problema mío si me aburro- Jimin hizo un mohín- no es tu trabajo hacerme divertido el viaje.
- Eres caprichoso- Jungkook meneó la cabeza de lado a lado- ¿lo sabías, princeso?
- A veces...un poquito...y no siempre- le respondió Jimin encogiéndose de hombros y sonriendo.
- ¿Extrañas mucho la cuidad, princeso?- preguntó Jungkook dando vuelta a una curva del camino rural todavía.
Jimin suspiró.
- Menos de lo que creí que lo haría- respondió sacando un brazo por la ventanilla del copiloto.
Jungkook lo observó un instante. En realidad le agradaba la compañía de Jimin. Al contrario de lo que había pensado, el princeso se vistió con prendas sencillas y cómodas, nada ostentoso, aunque en el todo lucía bien. Volvió a ponerle atención al camino que se sabía de memoria.
- ¿Y a tu novio?¿extrañas a tu novio?- Jungkook no lo miró al hacer la pregunta.
- Al principio. Pero ahora termino tan cansado que lo único en que pienso es en la cama- dijo Jimin sonriéndole- además Héctor debe estar en una playa paradisíaca sin siquiera acordarse de que existo. Ni siquiera, el muy cretino, quiso acompañarme al Golondrina. Así que se joda- terminó Jimin dando un pequeño golpecito al asiento.
- Que curiosa es la relación que tienes, princeso- inquirió Jungkook- pero bueno no es de mi incumbencia.
- Así son las relaciones modernas, Jungkook- le hizo notar Jimin- si estamos juntos la pasamos bien, si no, no nos morimos de amor extrañándonos y esas cosas cursis.
Jungkook se encogió de hombros.
- Ya veo- hizo una pausa y luego habló- Mi visión de una relación no concuerda con la tuya. Sí llegó a tener pareja lo quiero cerca. Cuando me decida a encontrar a quien comparta mi vida, quiero que sea para siempre, en las buenas y las malas.
Jimin enarcó una ceja.
- Ya veo. Eres de los que todavía cree en el para siempre. Quien diría que Jeon Jungkook, el rudo capataz del Golondrina, en el fondo era un romántico.
Jungkook lo miró de soslayo y arrugó la boca y nariz.
- Todos somos románticos cuando encontramos el amor. Me corrijo. Si se tiene la suerte de encontrarlo, y sí, puedes burlarte, pero yo espero encontrarlo.
- No me estoy burlando, Jungkook- Jimin se puso serio- sólo que eso del amor y el felices por siempre no va conmigo. Tengo un solo gran amor y voy a morir con él. Lo que más amo en esta vida es la danza. Por ella vivo y respiro. Supongo que debe ser el mismo sentimiento que tu esperas encontrar, sólo que a través de una persona y yo a través de mi cuerpo y alma.
Jungkook sonrió.
- Sí, princeso, cada uno lo busca a su manera. Hablas bonito, ¿te lo habían dicho?- le preguntó Jungkook guiñándole un ojo.
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Estrella fugaz
Fiksi PenggemarPark Jimin es un bailarín caprichoso y muy voluble, razón por la cual sus padres deciden mandarlo por la temporada de verano a casa de su tía solterona que es dueña de un fundo en el campo. El objetivo de sus padres es que aprenda a valorar lo que t...
