Nunca un viaje se le había hecho tan largo a Jimin. No hallaba las horas de llegar a su destino. Su padre, le había conseguido con un amigo, que lo llevara en su avioneta privada. Y ya le había reservado, también, pasaje de vuelta para el domingo en la tarde. Serían sólo horas que tendría antes de regresar , pero si Dios y Jungkook lo permitían, aprovecharía cada segundo.
Su padre había urdido un plan con su hermana Elena. De primera su tía estaba un poco molesta, pero tras la explicación de su padre, del porqué del comportamiento de Jimin, se ablandó como una jalea y participó entusiasmada. Ayudaría en todo ahora que sabía que él amaba a su muchacho . Ahora faltaba ver como reaccionaría Jungkook cuando supiera la identidad del misterioso visitante de su tía.
Cuando aterrizaron, Jimin, se despidió y le dio repetidamente las gracias al amigo de su padre y luego se sentó a esperar, mientras se retorcía los dedos nervioso y se mordía los labios una y otra vez. Dejó de respirar cuando vio la camioneta de su tía estacionarse.
Respiró hondo, para darse valor, se levantó del incómodo asiento, y caminó hacia él . Nunca había tenido el corazón tan acelerado. Estaba aterrado.
-Hola - dijo cuando estuvo parado al lado de Jungkook que estaba de espaldas a él.
La espalda de Jungkook se puso rígida y tardó unos segundos en girarse para quedar frente a Jimin.
-¿Qué haces aquí? - preguntó secamente, sin ninguna sonrisa ni saludo.
Definitivamente, fácil no iba a ser la cosa, pensó Jimin. Tenía que decir algo para ganar tiempo y que Jungkook en algún momento le diera la oportunidad de explicarse y pedirle perdón.
-Tía Elena... Mmm... Mi padre se dejó unos documentos y me envió... - realmente la excusa apestaba.
Jungkook enarcó una ceja, como evaluando si decía la verdad o no. Después de un momento, habló :
-Sube. Estoy bastante cansado y quiero ir a dormir - volvió a abrir la puerta de la camioneta y encendió el motor mientras Jimin seguía parado mirándolo.
-¿Qué esperas para subir? Ya te dije que estoy cansado.
Jimin suspiró y tiró la mochila al asiento trasero y luego se subió al asiento de copiloto.
-Ponte el cinturón - le ordenó ásperamente sin mirarlo, saliendo del estacionamiento.
Si Jimin pensó que hablaría o algo, estaba equivocado. Jungkook encendió la radio y se dedicó a manejar en silencio mientras la música llenaba el incómodo y tenso silencio . Ni una mirada. Nada. Sólo su mandíbula tensa como cuerda de violín, le dijo a Jimin que su presencia no le era indiferente. Se lo merecía. Él habría reaccionado peor si estuviera en el lugar de Jungkook. Por cobarde ahora tenía que aguantarse calladito . Así, que se mantuvo en silencio también, hasta que llegaron a la casona.
Jungkook simplemente se bajó y se dirigió al interior. Ni siquiera miró si Jimin lo seguía. Pero Jimin se infundió valor y lo siguió rápidamente. Había venido con un objetivo y aunque tuviera que amarrarlo a la cama para que lo escuchara lo haría. El sólo imaginar a Jungkook a su merced le envió un escalofrío a la entrepierna. Mala idea ponerse a pensar en eso ahora. Pero es que Jungkook frío, indiferente y enojado lo ponía a mil. Se veía tan sexy con su cara de bruto y neandertal.
Una seguidilla de maldiciones salieron de la boca de Jungkook cuando leyó una nota encima de la mesa de la cocina.
-¿Pasa algo? - preguntó Jimin preocupado dejando la mochila en una silla y acercándose - ¿Y la tía?
Jungkook se alejó como si la cercanía de Jimin le provocara alergia.
-Lee tu mismo - dijo Jungkook sirviéndose un vaso de agua.
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Estrella fugaz
FanficPark Jimin es un bailarín caprichoso y muy voluble, razón por la cual sus padres deciden mandarlo por la temporada de verano a casa de su tía solterona que es dueña de un fundo en el campo. El objetivo de sus padres es que aprenda a valorar lo que t...
