"Ven" +18

23.8K 1K 324
                                        

Estábamos Gavi y yo tumbados en mi habitación, como la última vez, su habitación estaba al lado de la mía.

Pero él quiso venir a la mía.

- ¿Qué le pasa a Ferran? está.. distante conmigo. -hablé.

Estaba tumbada sobre su pecho desnudo, haciendo pequeñoa círculos sobre su torso y abdomen.

El jugaba con mi pelo.

- Ferran es más intenso en todo esto del.. amor. -murmuró.

- ¿Amor? -pregunté.

- Sí, princesa, amor.

- ¿Ferran está enamorado de mi? -pregunté sintiendo como mi cabeza daba vueltas entre ellos tres.

- ¿Tu no? Ferran es el más indicado para ti de los tres, creía que si al final ibas a elegir a alguno, te irías con él. -habló tranquilo, pero noté como se tensaba un poco.

- No quiero elegir, Gavi.. -murmuré.

- No tengo problema con eso, pero los demás.. no sé como van a reaccionar, Pedri capaz no dice nada, pero Ferran.. -murmuró.

Él no tenía problema.

Yo ni siquiera sabía que sentía.

¿Amor?

Capaz sí.

Me daba miedo.

Pero elegir.

No iba a poder elegir a uno de ellos tan fácilmente.

Cada uno me daba algo que me hacía sentirme viva.

- ¿Tu quieres estar conmigo? -pregunté casi en un susurro.

Gavi me movió, levantando mi cabeza para que le mirase.

Me puse nerviosa al instante en que nuestros ojos se encontraron.

- Joder, princesa, ¿cómo me preguntas eso? -habló.

- Lo siento.. -murmuré.

- ¿Cómo no voy a querer estar contigo? lo daría todo por tenerte en mi vida siempre. -contestó y yo abrí mucho los ojos.

No supe que contestar a eso.

Le abracé con muchísima fuerza, enterrando mi cabeza en su cuello.

- Creo que ha llegado Pedri. -habló cuando escuchamos una puerta.

- ¿No te da pena que duerma solo? -pregunté.

- Llámalo.

- ¿Qué lo llame?

- Sí, llámalo, dile que venga, tienes la cama más grande del maldito hotel, cabemos medio equipo aquí tumbados. -soltó una risita.

- Espera. -sonreí y me levanté, de pie en la cama.

Me acerqué a la pared, sintiendo la mirada de Gavi en mi trasero con solo ropa interior y su camiseta puesta.

Golpeé la pared dos veces.

Y me senté de nuevo al lado de Gavi, que acarició mis muslos.

- ¿Qué haces? -me miraba divertido.

- Espera. -volví a decir.

Ahí estaban.

Los dos golpecitos de Pedri sonaron y Gavi abrió mucho los ojos.

Luego al mismo segundo, mi teléfono sonó.

- ¿Cuánto tiempo lleváis haciendo eso? -preguntó riendo.

¿Amor? - Pedri, Ferran y GaviHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora