Capitulo 3

1.2K 117 19
                                        


Al despertarse hizo la misma rutina que el día anterior.
Salió de su casa y tomo el autobús.
Cuando llegó al colegio vio a sus amigas y se sentó con ellas.

-¿Y esa carita?.- Hyein estaba triste pero la pelinegra no sabía porque.
-El chico que me gusta me rechazó.- la menor apoyo su cabeza en el hombre de Danielle y la mayor acariciaba su pelo. Para consolarla.
-Ya llegará alguien que te quiera igual que tú.- dijo Minji, tratando de consolarla.
-Es cierto, siempre va a haber alguien que te rechace, no te preocupes.-

Mientras Danielle y Minji trataban de consolar a la menor y hacer que olvide lo sucedido tocó el timbre.
Las 3 se despidieron y la pelinegra entro a su salón. Esperaba ver a Haerin pero ella no estaba. ¿Le había sucedido algo?.

Antes de que entrara su profesor de matemáticas su compañera de banco venía corriendo, agitada a sentarse al lado de ella.

-Tienes suerte de que no haya llegado el profesor.-
-Si. Es que no escuché el despertador y el autobús llegó tarde.-
-Ya veo.- Danielle saco una botella de agua de su mochila y se la entrego a la chica.- Toma. De seguro que tienes sed.
-Gracias, justo lo que necesitaba.- le sonrió y comenzó a beber de la botella.
-No es nada.-

Al terminar la clase salieron al receso. Allí Haerin se fue con su amiga y Danielle hizo lo mismo.
Pero fue detenida por una chica de su clase.

-Danielle, ¿puedo pedirte un favor?.-
-Em. ¿Si?...-
-Eres amiga de Haerin, ¿verdad?.-
-Bueno, no sé si amigas pero si. ¿Por qué?.-
-Bueno... quería conseguir su número, así podría conseguir una cita con ella.-
-No tengo su número, y no se si quiera una cita contigo. Lo siento.- Se alejó de la chica y busco a sus amigas, que estaban sentadas, viendola.

-¿Y esa chica?.- preguntó la mayor de ellas.
-Nadie, solo quería el número de Haerin.-
-¿Y por qué te lo pidió a ti?.- está vez fue la menor la que pregunto.
-Porque en clases nos sentamos juntas. Y además...
-¿Además qué?.- dijeron sus amigas al unisono.
-Es la hija de una amiga de mi padre. La otra noche vinieron a mi casa a cenar.-
-Y ahora nos cuentas de eso.- dijo la mayor.
-Lo siento, no pensé que fuera tan importante.-
-Si lo es, ahora, quiero saber porque tenías esa cara de enojada mientras hablabas con esa chica.-
-Bueno... yo... me enoje porque esa chica quería conseguir una cita con Haerin.-
-¿Y por que te enojarías?.- preguntó la menor.
-Eres tonta Hyein, es obvio que a Danielle le gusta, ¿no te das cuenta?.- dijo Minji, golpeando el brazo de la menor.
-Auch, entonces es verdad Danielle. ¿Te gusta?.-
-¡¡Claro que no!!.- la pelinegra estaba roja e irritada por los comentarios de sus amigas.
-¡A danielle le gusta su compañera de banco!.- dijeron las chicas tarareando. Cómo si fuera una canción.
-¡¡Que no me gusta!!.- la chica cruzó sus brazos, enojada y se fue caminando hasta su salón.

Cuando estaba por tocar el timbre Danielle vio a su compañera a lo lejos, hablando con la chica que la detuvo en el receso.
Se le subieron los humos a la cabeza y decidió mirar a la ventana, así no tenía que ver la escena.

-¿Estás bien?.- pregunto Haerin.
-Si.- respondió seca y sin mirar a la chica.
-Okey, si tú dices.-
-Esa chica con la que estabas, ¿te pidió algo?.-
-¿Quién?, ¿Nayeon?.-
-Si, ella.- ahora sí que no veía la ventana, tenía sus ojos puestos en su compañera.
-Ah, si, me pidió una cita y mi número, ¿por qué?.-
-Por nada.- dejo de mirarla y se centro en la clase.

La tal Nayeon no le estaba cayendo para nada bien, y eso que la había conocido hoy.
Le molestaba que fueran a tener una cita.

Antes de irse a su casa saludó a sus amigas. Está vez no tomo el autobús, camino hasta su casa para poder tomar aire y despejar su cabeza. La cual estaba hecha un desastre.
Mientras caminaba se pregunto si le gustaba Haerin.
Era una chica muy linda, atenta, tenía una linda sonrisa y esos ojos gatunos la estaban matando. Pero no sabía si solo adoraba pasar tiempo con ella o si de verdad le gustaba. Además sabía que su padre estaba enamorado de Ji won y si sucedía algo entre ellos iba a ser imposible gustar de la chica.

Al llegar a caso vió a su padre. Así que corrió a abrazarlo.

-Mi Danielle, ¿me extrañaste?.- su padre la abrazo todavía más fuerte que ella.
-Por supuesto que si.-
-Pense que la estabas pasando bien estando sola.-
-No, te extrañe mucho papá.-
-Yo también.-

Estuvieron unos minutos abrazados hasta que Danielle subió a su habitación a cambiarse el uniforme. Su padre estaba preparando la cena. Y cuando ella bajo se dió cuenta que no iban a dónde solos.

-¿Y esos dos platos de más?.- preguntó curiosa.
-Viene Ji won y Haerin.- su padre sonrió al decir eso.- Tenemos que contarles algo muy especial.
-¿Qué será?.- la pelinegra sonrió y se acomodo en su asiento.
-Ya verás.-

Al escuchar el timbre su padre corrió a abrir la puerta y saludar a su amiga, y a su hija.
Danielle hizo lo mismo y cada uno se sentó en su asiento.

-Antes de comer les queremos contar algo muy importante.- su padre busco la mano de la mujer y sonrió al ver que ella la entrelazaba.
Haerin y Danielle intercambiaron mirados y se acomodaron para saber cuál era la noticia.
-Despues de salir dos años a escondidas hemos decidido que nos casaremos. Y Ji won vendrá a vivir con nosotros. Por supuesto que Haerin también.- dijo su padre. Mirando a Danielle.

Quería saber si estaba de acuerdo con él. Y por supuesto que lo estaba.
Quería ver feliz a su padre, aunque le decepcionó la idea de no poder tener oportunidad con Haerin.

Las dos chicas se levantaron y abrazaron a cada uno, felicitándolos. Estaban contentas por sus padres.

Luego de la cena Ji won y Andrew salieron a comparar helados, quedándose solas.
Mientras lavaban los platos Haerin decidió romper el silencio.

-¿Te gusta la idea de que vivamos juntas?.- la chica miraba a Danielle con curiosidad.
-Si, me gusta pasar tiempo con ustedes.- la pelinegra decidió no mirarla, estaba concentrada en lavar las cosas sucias.
-¿Te gusta estar conmigo?.-
-Si, aunque no es tanto tiempo el que pasamos juntas.- dejo de limpiar y concentró su mirada en Haerin.
-A mi también me gusta pas...- la interrumpió su celular. La estaban llamando.- Perdón.
-No importa, contesta.-
La chica se fue unos minutos y cuando volvió Danielle estaba secando los platos.
-Perdona, era Nayeon.-
-¿Nayeon?.-
-Si, quería saber si estaba disponible para mañana.
-¿Y que le dijiste?.
"Por favor, di que no aceptaste" pensaba Danielle mientras se mordía el labio.
-Dije que no, porque no me gustan las chicas, y pues a ella sí.-

A la pelinegra se le partió el corazón.
Esa frase la había matado.
"No me gustan las chicas..."
Y ahora estaba más que confirmado.
Nunca tendría oportunidad de salir con Haerin.

Una noche estrellada Donde viven las historias. Descúbrelo ahora