Segunda Parte: Expansión en Nihilus:
Año 65 del calendario militar, més de octubre
En alguna parte del Segmentum Obscurus
Hace 8 meses la décimo sexta Gran Flota al mando del Almirante Copulius partió desde Calidus con un rumbo fijo. Se internaron en las oscuras profundidades del Imperio sorteando las peligrosas corrientes disformes de la cicatriz Maledictum hasta finalmente llegar a su objetivo. La flota se detuvo a una distancia segura del sector a conquistar mientras sus pasajeros despertaban del criosueño al que eran sometidos cada vez que se realizaba un viaje tan largo.
Habían llegado al Imperio Nihilus.
Las naves de batalla poco a poco fueron recuperando su vitalidad mientras sus pasajeros se dirigían a sus puestos con sus cuerpos algo aletargados por el prolongado sueño. Los Marines empezaron a equipar sus armaduras y los soldados de infantería que por primera vez iban a entrar en combate real, vistieron sus Mark I mientras una extraña emoción hacía que sus corazones latieran más rápido. Estos novatos que acababan de salir de las Academias Militares en la Fortaleza Negra del Sector Calidus, solo eran observados por los más veteranos. A veces con lástima, otras con un brillo de añoranza y comprensión pues ellos algún día estuvieron así de emocionados solo para darse cuenta de que las cosas que enfrentaban eran más terribles de lo que imaginaban.
La zona con más actividad de la nave insignia fue el puente de mando, donde actualmente estaban el Almirante y un grupo de personas que portaban doradas armaduras. Estos eran los Templarios que habían sido asignados como escolta para proteger al lider de la expedición y ayudar de ser necesario. Su altura y constitución hacían lucir al almirante como un niño frágil.
-computadora, situación actual de la flota
⟨El protocolo de despertar está completo en un 99,28%⟩
Copulius miró el mapa holográfico frente a él. Llevaban dos semanas en incógnito observando los planetas que debían conquistar com drones de exploración. La zona que debía tomar abarcaba unos 100 años luz y contenía más de 60 mundos habitados por humanos.
Uno de estos pertenecía a la Eclesiarquia, un enorme mundo sagrado repleto de iglesias y de locos fanáticos que adoraban al emperador como un dios; habían tres mundos forja y uno de ellos presentaba una leve presencia del mechanicus por lo que requería una vigilancia más estricta por parte de los Terran. El resto estaban divididos entre mundos civilizados, agricolas, y mineros pero en su mayoría eran mundos feudales. Incluso habia visto mundos con las respetadas casas de caballeros en este sector, pero lo importante era que todos coincidían en algo; tenían poca o ninguna comunicación con el Imperio y su desarrollo tecnológico era deficiente en su mayoría. Solo los mundos más desarrollados podían intentar pedir refuerzos y aunque así fuera, gracias a la poca eficiencia del Administratum y a la casi nula importancia estratégica de este sector, los refuerzos tardarían mucho en llegar.
-iniciaremos el ataque con los mundos menos desarrollados, dejaremos el mundo de la Eclesiarquia por ahora. La segunda sub flota se encargará de vigilar la actividad en este mundo. El resto ya saben que hacer. Quiero ataques limpios y precisos... si la negociación es posible usen la diplomacia.
Luego de discutir con los capitanes de las sub flotas de forma breve la estrategia que ya habían repasado cientos de veces y memorizado antes de partir, Copulius dió por iniciada la invasión.
Las distintas flotas se dividieron y en silencio desaparecieron dispersandose por el espacio.
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Perdido en las Estrellas
Fanfiction¿Qué pasaría si una flota de colonización Terran quedara atrapada en el terrible universo de Warhammer 40K? En esta historia nuestros protagonistas son parte de una flota con la misión de colonizar un planeta lejano. Para su mala suerte, quedando a...
