Yo Estoy Contigo

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Don Verduras se quedó estático. Muchos pensamientos y miedos le invadieron su mente.

El se acercó a Refugio, con sus manos tomó el rostro de ella y susurró con lágrimas en los ojos.

-Puedes pedirme lo que sea pero jamás que me separe de ti, mi amor

-Juan Carlos... -trató de desviar la mirada

Que lo llamara por su nombre era una daga en el corazón.

-Mi amor, yo ya no sé vivir sin ti. No creo poder hacer eso, ¡perdón! ¡perdón! ¡Te pido mil veces perdón! Pero, por favor, tenemos que estar juntos, mi ojitos bonitos, mi hermosa señora - y la besó haciéndole saber que ella y el eran el uno para el otro

Refugio se rindió. Ella lo amaba y tampoco iba a soportar estar separada de él.

-Mi amor, ¿que nos pasó? Estábamos tan bien-dijo Refugio separándose de sus labios

-Esque al verte abrazada de otro hombre que no era yo ni tus hijos me puse muy mal y me invadió el temor. Además, ponte en mi lugar, tu también te hubieras puesto como yo me puse, eh-la besó - eres mi aire, mi amor

-Mi amor, yo estoy contigo, solo contigo y si llego a abrazar a otro hombre no va a ser el mismo sentimiento cuando te abrazo a ti, mi amor. Mis abrazos, mis besos-le dió un beso pequeño-, mis palabras, mis caricias -posó sus manos en el pecho de él- siempre van a ser diferente y únicos contigo, ¿entendido?

Don Verduras aceptó el regaño de su hermosa mujer, posó sus manos en la cintura de ella y la atrajo más hacia el.

-Entendido, mi señora-apartó su cabello del cuello-te deseo, te amo, te quiero, te añoro-le dió besos en su cuello-¿porque estás tan divina hoy? - bajó una mano en la espalda baja acariciandola

Ella se apartó de inmediato

-Lo siento, mi amor, estarás a dieta por un buen rato, te portaste muy malito- hizo un puchero

-¡Me vas a matar, mujer! ¿Cuánto tiempo?

Ella sonrió.

-Mmm no sé - se acercó a él - cuando me demuestres que el señor gruñón ya se fue - e hizo su típico movimiento de cadera que lo encendía a él - así que depende de ti - el la iba a besar pero ella no lo dejó- bueno, mi amor, a trabajar - e hizo una seña con su mano que se retirara

Don Verduras se iba a volver loco con esa mujer. Otra vez, tenía que conquistarla.

-Adiós - dijo en tono derrotado, esa mujer lo controlaba

Ella sonrió victoriosa.

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Puesto de Don Verduras

Petita estaba con una misión, averiguar que había pasado. Así que, se fue caminando hacia el puesto de don Verduras comiendo su heladito, no estaba él así que lo esperaría escondida par asustarlo.

DonVerduras sonreía de oreja a oreja, ya estaba bien con su amorcito pero tenía que trabajar en ganarse su confianza de nuevo.

El ya estaba en su puesto, Petita salió de pronto y le gritó

-¡BUENAS!

Don Verduras se espantó.

-¡Niña! Casi me matas del susto-posó una mano en su pecho

-Lo sé, necesito interrogarte con unas preguntas, señor Mendoza

Don Verduras levantó una ceja <<ahora que estará tramando esta chamaca>>

-¿Ah si?

-Si, ¿tu y mamá Cuquita tuvieron una pelea?

-Si Petita, pero no te preocupe ya nos arreglamos, estamos bien-dijo sonriente

Mi Refugio de amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora