Alegría Total

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-¿Qué pasa Refugio? Tienes la cara pálida de pronto

Refugio no quitaba su vista de donde estaba Juan Carlos, esa mujer seguía acariciándolo, pero él no estaba correspondiendo.

Refugio, ignorando lo que le había preguntado Martina, se dispuso a ir donde Juan Carlos.

-¿Refugio? - siguió los pasos de Refugio, yendo detrás de ella tratando de alcanzarla

Refugio más que celos, sintió temor.

Se acercó lentamente y pudo escuchar a Juan Carlos protestar.

-¡No me gusta que me toques, aléjate de mí Alejandra!

- Pero si nada más te doy cariñito, no tiene nada de malo

Refugio escuchaba atentamente, iba a proteger celosamente lo que consideraba suyo.

-¿No tienes algo mejor que hacer de veras?

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-¿No tienes algo mejor que hacer de veras?

-Ay ya, cálmate - le acarició el brazo

Se acercó y se situó detrás de Juan Carlos tímidamente.

-Mi... ¿Mi amor? - lo llamó con voz bajita

Juan Carlos se dió la vuelta al escuchar la voz de la mujer que amaba.

-Mi reina... - se acercó a ella rápidamente

-¿Quién es ella? - preguntó con una mirada tímida

- ¡Vaya, con que ya tienes mujercita, no?

Él no perdió su vista a los ojos de Refugio, tenía miedo de que esté desconfiando de él.

-¡Cállate, Alejandra! - la volvió a ver rápidamente con una mirada de advertencia

-Tienes a un galán muy guapo, puede que pronto te lo quiten - sonrió

Refugio no iba a aguantar ser pisoteada por otra mujer.

Un vez lo permitió con Baldomero echándola a la calle y él quedándose con otra mujer que se lo arrebató humillando su dignidad.

Esta vez no. ¡No señor!

-Aquella mujer que roba el hombre de otra mujer es una oportunista y aprovechada, ¿acaso usted lo es? - levantó una ceja con mirada desafiante

-Solo si aquel es un galán para comérselo

Refugio dió un paso adelante y Juan Carlos detrás.

-Pues, que poco se quiere usted, fíjese. No puede hacer que un hombre se interese por usted - mirándola de arriba a abajo - si usted no lo persigue primero, claro está

- ¡Cállese!

Refugio le dió una bofetada.

Martina, Juan Carlos y los que veían la escena se quedaron petrificados.

Mi Refugio de amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora