Sábado.
Vecindad - Tarde
Refugio se encontraba preparando todo en su casa, después de la boda Petita se habría de quedar con Olga unos cuantos días, debía arreglar maletas par luna de miel.
Refugio y Juan Carlos habían decidido que ellas dos se habrían de mudar con él después de la luna de miel.
Juan Carlos no quería que Refugio se excediera y por lo tanto contraría un servicio para que recogieran todas las cosas de Refugio.
-Amiga, esto le va a encantar - mostraba el babydoll nuevo que se había comprado con ayuda de Julieta
-¿Tú crees?
-Por supuesto - sonrió - echará las babas cuando te vea
-Espero que sí
-¿Como te sientes, amiga?
-¿A qué te refieres?
-A todos los cambios que has tenido estos últimos meses y con la espera de tu bebé
-Pues, me siento muy feliz, Julieta - tomó el babydoll en sus manos y lo puso sobre la cama - me siento amada, realizada por el negocio que emprendí con mis conservas, la sorpresa de mi bebé me tiene con ilusión, el tener a Petita conmigo 6 sobre todo desapareció mi miedo a quedarme sola, Juan Carlos me ama, mucho diría yo, me hace sentir tan pero tan deseada - cerró los ojos con sentimiento - ese hombre y su amor cautivó mi corazón
Julieta sonría con sentimentalismo.
-Que hermoso, Refugio. Después de todo, la vida te ha vuelto a sonreír e incluso más bendecida de lo fuiste antes
-Lo sé
De pronto, escucharon a Petita entrar a la casa y gritar.
-¡MAMÁ CUQUITA!
-¡Ay Dios mío, Julieta esconde todo! - guardó rápidamente las Lencerías que tenía desparramada por toda la cama
Julieta y Refugio actuaron rápido antes de que llegara Petita.
-¡Creo que ya llegó tu vestido, Mamá Cuquita! Hay unas señoras afuera con un gran paquete
-Va... Vamos, Julieta
Y en efecto, el vestido de novia escogido por Refugio, había llegado.
Refugio había elegido un vestido acorde a su gusto. Optó por un vestido largo, que estuviera moldeado para una mujer que apenas se le empezaba a notar su embarazo, sin encaje, con un escote no muy llamativo pero que relucía con gracia y belleza, usaría unos tacones bajitos y cómodos, una joyería muy sutil y Juan Carlos le contrataría una maquillista profesional para la ocasión.
-Está precioso el vestido, amiga - sonrió Julieta
-Lo es en verdad
-Escogió muy bien, señora. Se verá preciosa en ese vestido mañana
-Muchas gracias, de verdad - tocó con sus yemas de los dedos la finura de la tela - ¿lo llevarán al salón, verdad?
-Sí, allá estará
-Muchas gracias, todo está bien
-Perfecto, nos iremos entonces. Felicidades, señora
-Gracias - Cuquita sonrió con un brillo en sus ojos
*********
Casa de Juan Carlos.
Los hijos de Juan Carlos y Teresa se encontraban viendo la nueva decoración en el cuarto de Petita y la recámara principal.
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Mi Refugio de amor
RomanceContinuación de la historia de amor entre Cuquita y Don Veduras. Autoría: SofiN728
