Estas semanas han estado repletas de mucho amor y diversión, ya que las he pasado con Alyshi y Noah, hoy estoy con él en una de nuestras tantas citas en un centro comercial, puede que crean que no es muy buen lugar para citas, pero el cine está aquí y la película que elegimos será visualizada en unas horas así que hemos decidido pasear.
— Mira, hay una máquina de peluches ¿Quieres jugar?
— ¡Uy sí! Nunca he jugado en uno de esos en mi vida.
— Bueno es tu momento.
— Lo dices como si fuera una actriz y voy a grabar mi primera película.
— Serías buena actriz.
— Si tú lo dices...
— Toma — me extendió unas monedas.
— Ya verás que serás mío. — le dije a un tierno conejo, cuando pensé haberlo agarrado se me cayó.
— Oh vamos que si se puede. Sé que podrás hacerlo, inténtalo una vez más. — una prueba más y se volvió a caer. — Vamos Ash la última es la vencida.
— ¿Tú crees?
— Claro que sí.
— Vale lo volveré a intentar... ¡Sí!
— Pero ese no era el que tú querías ¿No? — vio un tanto desconcertado el pequeño gato.
— No porque este es para ti, por haber confiado en mí. — sonrió viéndome.
— Me das un permiso por favor. — me moví un lado.
— ¿Qué vas a hacer? — pregunte cuando vi que metió en la máquina unas monedas.
— Ya verás. — con la garra sacó el conejito que quería primero.
— ¿Cómo fue que lo hiciste a la primera? — pregunté asombrada viendo como agarra el peluche por la parte de abajo.
— Jugaba mucho de niño, que ya le agarre la técnica a esto. Toma.
— Gracias. — abracé el peluche como si fuera una pequeña niña.
— ¿Quieres tomar café?
— ¿No crees que estás gastando mucho dinero?
— No. Porque quiero que este día sea especial.
— Contigo todos los días son especiales. — me acerqué cruzando los brazos por su cuello.
— Te amo.
— Yo más.
— No. Yo más.
— ¿Vamos a hacer de esas parejas que pelean por quién quiere más al otro? — pregunte con una sonrisa ladeada.
— Si tú quieres. — su voz agarro un tono picarón y me beso sin previo aviso.
— Umm rico, mejor que un café.
— ¿Mejor?
— Mejor.
— Vamos. — unió nuestras manos con una sonrisa.
***
— ¿Qué quieren de beber?
— Quiero un café puro y ella un... — él me miro como esperando que con la mirada le dijera algo, así que intervine para salvar la situación.
— Un café con leche.
— Y galletas con chispas de chocolate para los dos.
— Vale en unos minutos les traigo sus pedidos. — la chica se fue con su libreta sin dejar que le dijéramos algo más.
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Cartas para mi ex
RomanceAshley todavía no puede superar la ruptura que tuvo con su primer novio, y empieza a escribir cartas para el, cartas hecha por un corazón herido... ¿Será que el podrá leer las cartas?
