|52| M O N S T E R

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Cruza mi corazón y espera MORIR.

Bienvenida a mi oscuridad.

A mi             
                                                    O—S—C—U—R—I—D—A—D.

Neoni—Darkside.

      |[×××Óscar Reed×××]|

Monstruo.

Demonio.

Freak.

He sido llamado por tantos nombres en mi vida que era imposible contarlos todos.

Una muestra de ADN destruyó mi vida, un exámen acabó con el amor de mis padres hacia mí.

Crecí con mis dos padres amándome, ambos eran pobres y con mentalidades demasiado brutas.

Vivía feliz como cualquier niño hasta los ocho años, cuando enfermé y un exámen médico reveló que poseía los genes del asesino en serie.

Mis padres entraron en shock, se volvieron locos. Sus mentes no estaban listas para tal descubrimiento.

Me dañaron en lo más profundo del alma desde ese momento.

Solo por algo que no escogí mi vida se convirtió en un infierno.

Me encerraron en un maldito calabozo de por vida, en una eterna oscuridad y un silencio inquebrantable.

Me dejaban pasar hambre, sed, miedo en ese lugar solitario y oscuro.

No fueron mis genes los que despertaron a la bestia en mi interior, fueron ellos.

Me dejaron encerrado allí, solo, volviéndome loco en ese reducido espacio de mugre y horripilante.

—Eres un monstruo, Óscar.—me decía mi madre. El odio irradiaba en sus ojos mientras me dejaba en el suelo una bandeja con migajas de comida.—¿Por qué, hijo? ¿Por que tenías que nacer defectuoso, monstruoso, con la sangre del demonio?

—Mamá...

—¡No me digas mamá!—me gritó, alejándose de mí con terror.—¡Yo no quería un hijo como tú! ¡Tienes la sangre del demonio! Esa sangre podrida está dentro de ti y un día esa sangre te convertirá en un asesino.

—Aléjate del fenómeno, Lucía.—le dijo mi padre con dureza a mi madre.

—Mamá... Papá...—gemí con dolor. Un verdadero dolor abriéndose paso en mi interior.

—Tú no eres nuestro hijo.—dijo papá.—Eres un maldito fenómeno. En tu sangre yace la locura, la maldad. No dejaremos que un monstruo como tú crezca. Tu sangre es la de los monstruos, creceras y te conviertas en un asesino. No dejaremos que eso pase.

Los entendía. En parte los entendía pero yo no era más que un niño.

No era mi sangre lo que me definía como un monstruo, lo que me definió como monstruo fue la actitud de mis padres, el sufrimiento que me causaron.

Esa noche mi padre levantó un arma hacia mí, listo para asesinarme. Esa noche comprendí que era un monstruo, que era un fenómeno como ellos decían.

Y no me opondría a ser un monstruo, era un monstruo pero incluso los monstruos y seres de la oscuridad merecían vivir.

Eso era lo que mis padres no entendían, yo era un fenómeno pero no tenía la culpa de tener los genes del asesino en serie y a pesar de ser imperfecto merecía vivir.

Esa noche antes de que mi padre apretara el gatillo me abalancé sobre él con un cuchillo que había robado antes de que dejaran encerrado en el calabozo, apuñalé a mi padre, lo lancé al suelo y lo apuñalé disímiles veces, luego apuñalé a mi madre. Ambos acabaron muertos. Quienes están dispuestos a matar a su hijo no merecen vivir.

H E A V E N ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora