Me despierto junto a Peter, sintiéndome adolorida y agotada por los efectos de los medicamentos. Me levanto con dificultad y camino hasta la habitación de Apolo, donde escucho sus llantos angustiados. Mi corazón se aprieta al verlo tan asustado.
—Tranquilo, mi amor- le susurro mientras lo tomo en mis brazos. -Mamá está aquí, todo estará bien
Apolo se calma poco a poco, aferrándose a mí con fuerza. Le doy un beso en la frente y lo acurruco, deseando poder protegerlo de todo.
Luego, mis ojos se posan en las llaves de la casa tiradas en el suelo de la cocina. Una chispa de esperanza se enciende en mi interior. ¿Podría ser mi oportunidad de escapar de este infierno?Agarro a Apolo con fuerza en mis brazos y salimos corriendo del apartamento, sin importar las consecuencias. Subimos al auto de Peter, sintiendo la adrenalina correr por mis venas mientras cierro la puerta
—Vamos, Apolo, tenemos que irnos de aquí-le digo, tratando de mantener la calma mientras enciendo el motor y piso el acelerador. Manejo lejos, lejos de aquel lugar opresivo que alguna vez llamé hogar.
La ciudad desaparece rápidamente en el retrovisor, y mi mente empieza a divagar sobre qué hacer a continuación. Entonces, noto la billetera de Peter en el asiento del pasajero. Es una pequeña victoria en medio de la angustia.
—¿Sabes qué, Apolo? Parece que tenemos algo de dinero ahora- murmuro con una mezcla de alivio y emoción. -Vamos a buscar un lugar seguro donde pasar la noche
Conduzco por las calles, buscando un hotel discreto y alejado de cualquier posible rastro de Peter. Finalmente, encuentro uno y estaciono el auto en el estacionamiento.
—Bien, Apolo, aquí estamos- le susurro mientras lo saco de su asiento y nos dirigimos a la recepción. —Vamos a descansar un poco, ¿de acuerdo?
El recepcionista nos da la bienvenida y nos asigna una habitación. Subimos las escaleras y entramos en ella, sintiendo un alivio momentáneo al cerrar la puerta tras de nosotros.
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Me siento agotada y desesperada mientras entramos en el hotel. Mi corazón late rápido mientras busco el teléfono en mi bolso. Necesito hablar con Tom, necesito ayuda.
Pero justo cuando estoy a punto de marcar su número, escucho los golpes en la puerta. El sonido me hela la sangre y mi cuerpo se paraliza. Es Peter.
Agarrando a Apolo con fuerza, me apresuro hacia el baño y lo encierro dentro.
—Tranquilo, cariño-, le digo con la voz entrecortada. —Mamá va a solucionar esto. Solo quédate aquí y no salgas, ¿de acuerdo?.
Apolo me mira con ojos llenos de miedo, pero asiente en silencio. Cierro la puerta con llave y me vuelvo hacia la habitación justo a tiempo para ver a Peter entrar.
Su presencia llena la habitación y mi corazón se acelera aún más. Él me empuja con violencia, haciéndome retroceder unos pasos. Sus ojos me miran con furia y desprecio.
—¿Crees que puedes escapar, _______? ¡Jamás podrás hacerlo!—grita mientras se acerca a mí. Su aliento fétido me golpea la cara
Trago saliva y trato de mantener la calma.
—Peter, déjanos en paz- le suplico, luchando por contener las lágrimas. —No podemos vivir así
Él ríe burlonamente y se acerca aún más.
—Libertad, dices. No tienes idea de lo que es la libertad, ______. Yo soy tu dueño, tu único salvador. No podrás escapar de mí
Peter se acerca de nuevo y me agarra del brazo con fuerza. Su rostro está a centímetros del mío, y puedo sentir su aliento caliente en mi piel.
—No te atrevas a desafiarme, ______. No sabes de lo que soy capaz
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donde esta ? -tom kaulitz-+18
FanfictionEl quería buscarla , quería volverá a tener entre sus brazos, pero ya estaba casado. Y ahora el que la amaba y cuidaba era su hermano Bill.
