Capítulo 15:
-Lorelai!
Milo sacudió a la chica, delicados párpados se abrieron y unos ojos verdes le dedicaron una mirada amenazadora
-Milo, no me importa si el castillo está en llamas, he dormido unas cuatro horas en dos días. Déjame en paz.
Lo empujó con suavidad y trato de dormir nuevamente
-Lorelai! ¡Es la princesa!
La chica suspiro, elevando su torso para mirar al muchacho
-Tuve que ayudar a arreglarla para que pasara la noche con Cutler - Hizo una mueca de disgusto - Es natural que no esté de buen humor
-Pues no se que paso después de que la dejaste, pero hace unos minutos la encontré frente a su recamara, medio desnuda y vomitando sangre, tuve que dejarla con los reyes.
Milo sintió como poco a poco el shock inicial por la situación se levantaba, pasó de estar emocionalmente anestesiado a sentir náuseas, no sabía si la princesa seguía con vida, no sabía si Cutler le había hecho algo, o peor aún, si fueron los propios reyes.
-Y-yo no sé si ella sigue con...
No pudo finalizar la frase, Loreli lo empujó y lo obligó a levantarse.
-Hay un área en el castillo que he limpiado varias veces, siempre me pone los pelos de punta, parece un ala de hospital viejo, tiene camillas viejas y equipo médico. Es el único lugar en el que podrían tenerla
Milo parecía seguía congelado, la sola idea de encontrarse con el cuerpo de la joven sin vida le generaba ganas de vomitar, su respiración se tornaba cada vez más rápida.
-MILO! Quedarte ahí como un estupido no va ayudar a nadie. ¡Mueve tu musculoso trasero!
Lorelai lo zarandeó regresando algo de conciencia en esos ojos azules.
-Si...
-Traete a Octavia, antes de trabajar acá como asistente de cocina fue enfermera en el hospital central
Los movimientos del chico eran robóticos. Lorelai observó como agarro a la otra chica y la puso sobre su hombro como un costal de papas, Milo era a penas unos centímetros más alto que la cocinera y el cuerpo de la joven era ancho y musculoso, ver como la levantaba como si nada movió algo dentro de Lorelai.
El golpe con el cuerpo del chico le sacó el aire, ahogando el grito que muy seguramente saldría de la garganta de Octavia.
-Debias despertarla primero, pero supongo que esto funciona
Comentó aun distraída
-Entonces, puede que la princesa fuese atacada por su prometido y los reyes quieran encubrirlo?
Pregunto Octavia mientras el dúo de tontos la arrastraba a quien sabe donde. Al menos habían tenido el detalle de ponerla en contexto con los eventos.
-La última persona que la vio en un buen estado sería Cutler, pero como es una rata mentirosa no podemos creer ni una sola palabra que salga de su hocico.
Lorelei gruñó
-Hace unos días casi me arrancas un brazo por decirle bastardo
-No lo entiendes, yo estuve con ella, le deje el baño listo, puse sobre su cama las prendas que tendría que usar. Puede que fuera una condena para ella y fui yo quien afiló el arma!
-Ey! Necesito que se calmen. Si vamos a entrar allí - Octavia señaló la pesada puerta de metal que se encontraba al final de un largo pasillo en una zona casi que olvidada del enorme castillo - Los necesito a ambos listos
Ambos asintieron, tomaron un último respiro y entraron.
La habitación estaba fría, el trío tuvo que reprimir un escalofrío, el piso no era más que baldosas lisas, las paredes eran de piedra, tal vez esa estancia fue en épocas pasadas un calabozo. La habitación médica estaba sumida en una penumbra mortecina, su mobiliario desgastado hablaba de tiempos pasados de decadencia y olvido. Siguieron el sonido de un pitido constante hasta llegar a lo que parecía ser una área para pacientes, detrás de una cortina de tela azul se reflejaba la sombra de una camilla y sobre esta lo que parecía ser un bulto. Octavia corrió la tela.
Milo soltó el aire que estaba reteniendo. La princesa yacía en la cama, sus mejillas pálidas y ojeras oscureciendo su rostro. El pitido constante provenía de la máquina a la que estaba conectada, el latir de su corazón se veía reflejado en la pantalla.
-Ni siquiera le dejaron la capa
Octavia agarró la tela todavía manchada de sangre y cubrió el cuerpo de la joven.
-Los latidos son constantes y fuertes, probablemente esté recuperándose de la pérdida de sangre, por eso la transfusión
Lorelai se acercó a la bolsa de sangre que colgaba al lado izquierdo de la camilla
-Va por la mitad
La piel de la chica tenia mas color, sus labios y dedos habían perdido el tinte azul que tenían cuando Milo la entrego a los reyes, las comisuras de su boca estaban manchadas con sangre seca y seguía en esa ropa interior destrozada, los reyes básicamente parecían haberla tirado asegurándose de hacer lo mínimo para mantenerla con vida. Milo agarró un algodón de una mesa rara que tenía un montón de artículos médicos y se acercó. Humedecio la tela con un poco de alcohol y delicadamente limpio el rostro de la princesa
-¿Qué se supone que hagamos ahora?
-¿A qué te refieres, Octavia? está viva, no hay más que hacer
-Lorelai, realmente planeas dejarla acá y ya? Lo que sea que le haya sucedido no te interesa?
-Ni se te ocurra mirarme de esa forma, Milo, no planeo meterme en cuestiones de la realeza y tú tampoco deberías, ya corres suficiente peligro liderando a ese grupo de vándalos. Algunos simplemente estamos tratando de sobrevivir sin molestar a nadie!
-Y otros estamos tratando de vivir! Vas a seguir pasando tu vida matandote para servirles a otros? Tratando de llegar a final de mes y siempre esperando el próximo pago? ¡Hay quienes queremos más!
La chica abrió la boca pero antes de que pudiera generar sonido alguno la princesa se movió, un giro suave hacia la derecha, arrugó la nariz y murmuró algo inentendible, el trío se quedó en silencio inmediatamente, después de unos minutos vieron como la chica se deshacía de la capa, estirando su cuerpo lentamente, un suspiro de satisfacción salió de sus labios cuando las articulaciones de sus hombros y codos traquearon. Lentamente regresó a su posición original, poco a poco sus parpados se fueron abriendo, pestañeando rápidamente para ajustar sus ojos a la luz
-Ugh, mi cabeza
La joven se forzó a sentarse y pasó una mano por su sien, su voz sonaba rota, como si el simple hecho de hablar le lastimase la garganta.
-Esta no es mi cama
Seguía hablando sola, ignorando el público que tenía cerca
-¿Y qué es esto?
Siguió con la mirada la aguja que salía de su brazo izquierdo hasta la bolsa con la transfusión, sus labios, que empezaba a retornar a su rosado habitual, se abrieron en una pequeña o.
-Ah, si. Bueno, no morí.
La chica se dejó caer en la camilla nuevamente, sus ojos estaban enfocados en el techo, ignorante aún de la presencia de los otros tres jóvenes, Milo, Lorelai y Octavia conteniendo la respiración, temerosos de que cualquier movimiento alertara a la chica.
-Mis padres me quieren utilizar como una incubadora con patas - suspiro tristemente - Que haré si de verdad estoy embarazada? No puedo traer al mundo a otro engendro del demonio...
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La Llama Eterna
FantasyLa princesa de Multraba solo quería hacer sentir orgullosos a sus padres, realmente se esforzaba en ser una buena hija. ¿Cómo terminó uniéndose a una rebelión y qué secretos se esconden detrás de los ojos helados de Drach?
