Veinticuatro

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Sabía que decirle aquellas palabras a Jeon no eran correctas, había dejado al joven entre la espada y la pared, pero no podía retractarse.

Su tiempo como líder de la manada a expirado, necesitaba y tenía que hacer muchas cosas a nivel personal, el día de la bienvenida, después de haber otorgado su lugar, se iría, se iría solo a buscar lo que realmente necesitaba a su lado.

No tenía ataduras, su hijo se encontraba en buenas manos junto a Min Yoongi así que no tendría que preocuparse por él y Minah, ella debía entender su situación y aceptar su decisión.

—Es él de nuevo. -la voz de Minah lo sobresaltó, la observó estando ella de brazos cruzados en la entrada de su despacho. —Esta es la quinta vez en el día que Jeon viene a buscarte y son las once de la mañana apenas.

Namjoon suspiró frustrado, claro que entendía la insistencia de ese alfa, que de un día para otro te vengan a decir que estarás a cargo de toda una manada con más de mil habitantes no es fácil, no le había dado con exactitud sus razones el día anterior al joven alfa sobre su decisión, pero parecía que tendrá que hacerlo para que sepa que no tiene otra opción más que aceptar su destino.

—¿Viene sólo? -pregunto con cansancio, frotando su rostro.

Minah negó con un notable desagrado.

Apretó con más fuerza el brazo de Jungkook con ambas manos mientras su cuerpo buscaba refugio en la espalda del alfa, podía oír los pasos de Minah muy cerca de ellos.

—Todo está bien, amor. - susurró contra su oído Jungkook, tranquilizándolo un poco por el tono que el alfa había empleado.—Solo terminaré con esto y podremos regresar a casa.

Jimin asintió a las palabras de su alfa mientras se relajaba un poco, sus ojos sin poder despegarse de los ojos serenos del pelinegro y Jimin sólo quería ponerse de puntitas y robarle un beso.

—Jungkook. -la voz falsamente amable de Minah llamó la atención de ambos, haciendo que la observaran en el momento. -Namjoon t-te... los espera a ambos, síganme.

Ambos chicos empezaron a caminar tras la castaña, Jungkook ahora sostenía con delicadeza la pequeña mano de Jimin, dándole confianza que funcionó por lo menos hasta que tuvo al alfa Namjoon con un semblante serio y frío.

—Déjanos solos Minah.-dijo sin despegar la mirada de Jungkook y Jimin.

La mujer asintió resignada cerrando la puerta tras ella, dejando a los otros tres en un ambiente incómodo.

—Siéntanse. -dijo Namjoon luego de casi un minuto en silencio mientras señalaba las sillas al otro lado del escritorio frente a él.

Jungkook hizo una reverencia hacia él en agradecimiento, Jimin segundos después de observarlo imitó la acción de su alfa haciendo ahora él una reverencia para luego ser suavemente jalado hacia una de las sillas hasta que estuvo cómodamente sentado, Jungkook se dejó caer en la silla junto a su omega observando con seriedad a Namjoon.

—Señor, vengo para aclarar y terminar la conversación que tuvimos ayer en mi casa. -dijo con respeto Jungkook.

—Lo sé Jeon, pero déjame decirte que no podré aceptar un no de tu parte.-habló ahora Namjoon.

Jungkook apretó la mandíbula, todo el que lo conoce sabe que él era bastante paciente, pero para este punto él estaba ya a reventar, desde su transformación Namjoon se había entrometido tanto en su vida, tomando decisiones que no le correspondían.

—Tengo diecinueve años, le va a confiar su manada prácticamente a un adolescente, todavía voy a la escuela y aunque este ya es mi último año, todavía hay muchas cosas que tengo que aprender, no solo en el ámbito estudiantil, también sobre la vida, sobre mi pareja y mi futuro y no puedo hacer todo eso mientras me estoy encargando de una manada completa.

Namjoon exhaló teniendo todavía más claro la razón por la que Jungkook debía tomar su lugar, aunque el chico tenía razón, tenía que tranquilizarse, estaba poniendo demasiada presión sobre él cuando estaba en la edad de cumplir metas y conocer de todo un poco.

—Entiendo tu postura, Jungkook, Créeme que lo hago.-se expresó Namjoon con compresión.—Pero esta decisión no sólo es tomada por mí, fue llevado al consejo de la manada y todos votaron por ti, ellos necesitan a alguien como tú para guiarlos cuando me vaya.

Jungkook lució genuinamente sorprendido ante sus palabras, no sabía si quiera que esto ya se había hablado seriamente y Jungkook dudó de qué hacer ahora, no era que le desagradara la idea de ser líder, pero él sabía que no estaba listo para ese tipo de responsabilidades.

Abrió la boca para protestar, pero Namjoon alzó una de sus manos hacia él, deteniéndole.

—Te daré más tiempo si es lo que necesitas. -finalizó Namjoon. —Tienes razón, eres muy joven todavía, te daré un año más, en todo este tiempo aprenderás lo importante y fundamental para ser un alfa líder, ¿de acuerdo?

Jungkook dudó, estaba a punto de tomar una decisión que puede cambiar ya sea para bien o para mal su vida.

—De acuerdo.

***********

Luego de cerrar aquel acuerdo, Namjoon despachó a ambos chicos que parecían más tranquilos, aún sentado en la silla giratoria de su oficina, se recostó por completo en ella mientras masajeaba sus sienes.

Luego de unos minutos con los ojos cerrados y masajeando su cabeza, sintió unos delicados y suaves dedos sobre su cabello.

—A sí que, te vas ¿eh? -dijo con la voz apagada Minah.

Namjoon observó atentamente a la castaña que parecía triste y hasta perdida.

—Iba a decírtelo...-terminó soltando lentamente.

—No, no lo ibas a hacer, simplemente te ibas a ir, probablemente dejando alguna nota. –reprochó con los ojos cristalizados Minah.

—Eso no es verdad. -dijo lentamente mientras atraía a la chica a su regazo.—Pero debes entender que necesito hacerlo Minah, necesito irme.

—Me dejaras sola. -hipó sin poder evitarlo.

El corazón de Namjoon se estrujó en culpa, pero no podía dar marcha atrás.

—Perdóname Minah. -pidió Namjoon tomando el rostro de la omega.—Yo sé que estarás bien sin mí.

Minah se encogió de hombros, sin fuerzas para refutar nada, estaba siendo abandonada por su alfa y ella sabía que eso no traería nada bueno para ella, pero prefirió callar.

Se alejó temblorosa del hombre al que amaba no queriendo salir más herida y caminó con un poco de rapidez a la puerta, la voz de Namjoon evitando ahora que saliera por completo.

—Minah, ese día, cuando decida irme, te lo diré. – dijo con decisión Namjoon.—Te diré quién es la mmm madre de Taehyung, lo prometo.

Minah apretó los labios y salió de ese cuarto con el corazón marchitándose cada vez más, eso era algo que ya no estaba tan segura que le interesa saber, ahora lo único importante es el tiempo que ahora le queda.

WolfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora