Diecisiete

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FLASHBACK

Los pequeños niños siguieron siendo buenos amigos aun con la promesa en sus mentes, en especial del lado de Taehyung quien pensaba en como sufriría Jungkook estando sólo, por eso cada noche pedía a la diosa luna ser su pareja destinada cuando crecieran.

La felicidad entre ellos no duro mucho, un año después Jungkook le dio una terrible noticia.

—Voy a irme, por un año.-murmuró triste mientras jugaba con las orejitas de su peluche.—Mis padres dicen que es necesario que aprenda ciertas cosas, así que me iré a casa de mis abuelos este tiempo.

Taehyung lo observaba paralizado, cuando Jungkook le invitó a jugar en el parque donde se habían conocido debió de haberle dado alguna pista de que algo pasaba ya que ellos ya no frecuentaban ir a ese lugar. Sus ojitos se aguaron cuando sopeso las palabras del pelinegro, se iría, por un año.

—N-No llores Tae.-dijo preocupado cuando lo escuchó hipar, se acercó abrazándolo un poco.—Sólo será un año nada más y pasará rápido.

—¿Cuándo te vas?-murmuró sorbiendo un poco por la nariz, al no tener una respuesta inmediata se asustó.—¿Jungkook?

—Mañana temprano, ahora me gustaría que tú y yo juguemos o hagamos lo que quieras ¿está bien?

El chico asintió pensando en que lo que él quería de hecho era que Jungkook no se fuera, pero no se atrevía a pedírselo.

—De acuerdo...

Así como lo planearon pasaron el resto del día en el parque jugando con diversas instalaciones y comiendo hasta que se hizo lo suficientemente tarde como para que unos niños no deban seguir jugando solos en un parque, por muy segura que fuera la manada.

—Bueno, papá vendrá aquí por mi.-murmuró Taehyung jugando con sus dedos.—Entraré a la cafetería que está enfrente para esperarlo.

—¿Seguro que no quieres que me quede esperando contigo?-preguntó preocupado por dejarlo solo.

—Si Kookie, tú tienes cosas que preparar para mañana.-le dijo con un tono triste, fijó su mirada en el azabache y rápidamente lo rodeó en un abrazo.—Te extrañaré Jungkook.

El pelinegro sonrió cariñosamente mientras aceptaba el abrazo.

—Sólo sera un año, regresaré pronto ya veras.-le murmuró, lo alejó de él con la misma sonrisa y le extendió su peluche.—Sé que no pude conseguirte uno pero, me cuidas el mío mientras tanto.

Taehyung asintió limpiando las pequeñas lágrimas en sus ojitos para después tomar el peluche en forma de conejo, le sonrió aceptándolo con gusto.

—Te extrañaré Jungkook.-dijo Taehyung con la voz apagada.—Pero te estaré esperando.

—Igual yo, Tae, cuídate mucho.-sonrió Jungkook y Taehyung asintió.

A regañadientes el castaño se volteó para correr hacia la cafetería, Jungkook lo observó entrar y luego él también empezó a caminar rumbo a su casa, detuvo su caminar de un momento para otro cuando escuchó unos suaves llantos provenir cerca de él.

Caminó hacia dónde le llevaban los llantos y encontró a un niño que no recordaba haberlo visto antes, parecía que tenía su edad, tenía un cabello rubio bastante interesante en su opinión. Él chico se encontraba tirado en el suelo, parecía que se había lastimado el pie y Jungkook se preocupó al ver como se quejaba el rubio cachetón.

—¿Qué te paso?-le preguntó preocupado, el rubio dio un salto de susto y alzó sus ojos llenos de lágrimas mientras hacia un puchero adorable.

—No te ves muy bien.-murmuró confundido Jungkook, se sentó frente al rubio y tomó de manera delicada su pierna, encontrando así el pequeño raspón.—¿Te duele mucho?

WolfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora