Sus manos acariciaban mi rostro al mismo tiempo que acomodaba mis cabellos rebeldes. Moví mi cabeza para seguir durmiendo a lo que el mayor simplemente besó mi cabello y dejé de sentir sus caricias.
Tallé mis ojos para estirarme y sentir la otra parte de la cama vacía, giré mi cabeza por la habitación para percatarme que el mayor no estaba ahí. La noche anterior únicamente nos habíamos quedado dormidos uno a lado del otro. Caminé al baño para hacer mis necesidades, atarme el cabello en un moño alto, lavar mis dientes y salir en búsqueda del mediocampista.
El olor de wafles llegó a mis fosas nasales, así como el sonido de voces en la cocina.
-Buenos días. -Soltó el español desde la barra a lo que el mexicano giró a donde yo estaba.
-Buenos días. -Les sonreí mientras me recargaba en el marco de la cocina.
-Les hice wafles. -Soltó el #24 mientras me miraba tierno. -No quise levantarte. Lo intenté, pero no funcionó. -Sonreí ante aquello.
-No tenías que hacer nada. -Caminé a él. -Huelen bastante bien.
-Si quiere que no le diga nada por dormir aquí anoche... -Soltó Noah desde su asiento.
El desayuno pasó entre los tres, todo estaba tranquilo mientras que la plática entre ellos continuaba.
-Tengo que ir a comprar unas cosas. -Soltó Noah con el cabello recién lavado. -Regreso en la tarde. Adiós Luis.
El mayor se despidió de él mientras seguíamos fundidos en el sillón jugando smash.
-¿Quieres pasar todo el día jugando Smash? -Preguntó el mayor mientras colocaba el control en la mesita y me jalaba para acostarme en su pecho.
-¿Alguna idea? -Pregunté mientras dejaba el control en su pecho y acariciaba su barba.
-Tengo antojo de una nieve; esas que son de yogurt. -Sus dedos acariciaban mi espalda de arriba abajo. -Pero primero de tus besos. -Soltó mientras estiraba su cuello a mí.
Aquellos labios se movían lo suficiente para acoplarse a los míos, sus manos subían y bajaban en mi espalda mientras yo acariciaba su rostro y nuca. Entonces, los besos se intensificaron, sus manos ahora apretaban mis caderas mientras mis labios estaban en su cuello. En un movimiento ya nos encontrábamos él sentado y yo encima suyo. Sus dedos comenzaron a subir mi camisa para acariciar mi piel desnuda mientras mis besos seguían en su cuello.
-Yvonne. -Soltó entre suspiros.
-Mhm. -Aquel sonido fue lo único que logré decir.
-Si continúas besándome así no sé si pueda...
Quité mi rostro de su cuello para verle, aquellos ojos se abrieron; la intensidad de ellos había aumentado, el color miel que conocía se había transformado en un café oscuro.
-¿Así como? -Pregunté con una ligera sonrisa.
Sus dedos seguían en mi espalda mientras ahora me encargaba de besar su mandíbula. Aquellos ojos se cerraron por un instante disfrutando de mis besos.
-Así. -Dijo. -Me estoy empezando a calentar. -Confesó.
-Mhm. -Repetí. -Entonces, me detengo.
Dejé de besarlo. Un suspiro salió de su boca para después tirar su cabeza atrás. Efectivamente se estaba empezando a calentar el ambiente, y junto con él, su pene. Aquel bulto se sentía a pesar que ambos llevábamos mezclilla.
-Me encantaría continuar. -Soltó mientras levantaba su cabeza y me miraba. -Pero sé que aún no estás lista.
Sus manos pasaron de mi espalda a mi rostro, acomodó aquellos mechones para posar sus dedos en mis mejillas. Asentí. Intenté levantar mi cuerpo del suyo pero sus manos me lo impidieron.
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Daylight
FanficTenía el corazón roto; vengar mi corazón y disfrutar de mi soltería. Una noche; sexo casual. Mi debilidad; una sonrisa bonita. "Me gusta oírte gemir" sus palabras favoritas cuando follabamos.
