15. Stop, you're losing me.

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Cargaba aquel par de maletas de camino a la puerta de salida en el Aeropuerto de Pachuca. Mis ojos veían a aquel par de amigas que durante 19 meses no veía.

-¡Yvonne! -Gritaron ambas una vez que salía de las puertas.

Corrimos a abrazarnos mientras más gente a nuestro alrededor nos veía curiosos.

-Alex, Aydee. -Solté mientras las pegaba más a mí.

Joder que las extrañaba.

-Te ves hot siendo pelirroja. -Solté mientras entrabamos al coche de Alex.

-Gracias, nena. -Soltó Aydee. -Necesitaba un ligero cambio.

-¿Qué tal has estado tu? -Preguntó Alex mirándome por el retrovisor.

-De todo un poco. -Suspiré.

Aquella tarde las chicas se quedaron para ayudarme a desempacar, ahora ellas eran roomies, mientras que Noah y yo viviríamos a dos pisos del suyo.

-¿Cuándo llegará él? -Preguntó Aydee mientras abríamos la puerta del departamento del castaño.

-En una semana. Cuando fue a Monterrey me dejó una copia de la puerta.

Guardábamos las cosas en los closets que la habitación tenía. Aydee seguía con Nick teniendo una bonita relación, de vez en cuando el español tenía que viajar junto a Noah. Alex por su parte había terminado su relación con aquella chica del antro; estaba dolida, Mimi, la rubia del antro la había engañado poco tiempo después de cumplir 8 meses.

-¿Nos contarás qué pasó con Kevin? -Preguntó Alex desde la cabecera de mi cama mientras doblaba algunas camisas.

-Tal cual les dije por llamada. El día del juego tuvo que quedarse en Monterrey, nos vimos, me pidió aceptar el trabajo que Pachuca me había ofrecido.

-¿Él te lo pidió? -Preguntó Aydee con un desdén en su mirada.

-Aydee. -Le dijo la morocha. -No. -Negó mientras sus ojos se conectaban.

-¿Qué? -Les miré dudosa. -¿Qué pasa chicas?

Las miradas seguían entre ellas.

-Alex. -Le miré.

-Kevin está con Nailea... otra vez. -Soltó Aydee desde el otro lado de la habitación, con las manos en sus caderas.

En ese momento mi estomago se puso duro, no podía pasar saliva, no podía respirar, no podía pensar en nada más que aquel par de ojos mintiéndome a la cara.

-¿Cómo saben? -Alcancé a decir mientras me sentaba al borde de la cama.

-Ella ha subido una historia. -Soltó Alex mientras dejaba aquella playera arriba del montón.

-¿Una historia? ¿Una historia de qué? -Mis palabras salían como hilo.

-Sigue la cuenta de la florería. -Dijo Aydee mientras se ponía frente a mí. -La subió hace días, pero... -Dudó. -Le tomé foto.

Sacó su teléfono de sus jeans. Aquella fotografía se veía en alguna plaza comercial tomados de la mano posando frente al espejo.

-Y ha subido justo hoy. -Soltó Alex.

Mis ojos no dejaban de ver el teléfono de la rubia. Alex me tendió su celular con el perfil de Nailea. Dudé un segundo, pero piqué su fotografía de perfil.

Era una fotografía de ella al espejo, pero reconocía bien aquella espalda que estaba a lo lejos. La siguiente foto eran sus manos entrelazadas. Pero la peor fue la última; se besaban.

DaylightDonde viven las historias. Descúbrelo ahora