Diana era la diosa de la caza, la Luna y la naturaleza en la mitología romana, asociada con los animales salvajes y el bosque, y teniendo el poder de hablar y controlar a los animales. Se equiparaba con la diosa griega Artemisa, aunque tuvo un origen independiente en Italia.
Diana era conocida como la diosa virgen del parto y las mujeres. Era una de las tres diosas damas, junto con Minerva y Vesta, que juraron no casarse nunca. Las arboledas de abetos y los ciervos eran especialmente sagrados para ella. Diana nació con su hermano gemelo, Apolo, en la isla de Delos, hija de Júpiter y Latona. Hacía una triada con otras dos deidades romanas; Egeria, la ninfa acuática, su sirvienta y comadrona auxiliar; y Virbio, el dios del bosque.
Diana es venerada en el neopaganismo romano y la stregheria.
ETIMOLOGÍA
Diana es una forma adjetival desarrollada del antiguo *divios, correspondiendo al posterior divus, dius, como en Dius Fidius, Dea Dia y en la forma neutra dium, que significaba cielo. Deriva del protoindoeuropeo *d(e)y(e)w, significando "cielo brillante" o "luz diurna"; la misma palabra es la raíz del nombre de la deidad celeste védica aria , así como las palabras latinas deus (dios), dies (Día, luz diurna) y diurnal (diurno).
En las tablillas de Pilos, se supone que el teónimo διϝια (diwia) se refiere a la deidad precursora de Artemisa. La mayoría de académicos modernos aceptan esta identificación.
Los antiguos escritores latinos Varrón y Cicerón consideraron la etimología de Diana conexa con dies y conectada con el brillo de la Luna.
DESCRIPCIÓN FÍSICA
Como diosa de la caza, Diana suele vestir una túnica corta y botas de caza. Suele mostrarse sosteniendo un arco y portando un carcaj en su hombro, acompañada por un ciervo o perros de caza. Como , era representada como bella y joven. La Luna creciente, a veces llevada como una diadema, era un atributo importante de la diosa.
