Paraíso oscuro (Vlad)

204 33 2
                                        

Pasado de Vlad Mikhaylova

En la niñez tienes que ser feliz   y ser normal, pero yo Vlad Mikhaylova le gustaba ver la sangre correr por mis pies, tenía 10 años y había apuñalado a mi padre múltiple veces porque había abofeteado a mi madre.

Mi mamá solo me dijo que me fuera ,que ella arreglaba todo,que no había problema alguno, yo corrí de la escena y los empleados de la mansión me ayudaron a bañarme porque estaba bañado en sangre.

Desde aquella vez mamá me enseño a usar armas de todo tipo, tenía clases privadas y cosas así, logre entrar a la universidad a los 14 años, mi fortuna me la gane haciendo trabajos sucios para mi madre, es que yo tenía un carácter especial, mi control de ira era casi nula y esa era la única manera de controlar mi sed de ser caótico.

Y como siempre un día normal en el trabajo, pues el nuevo novio de mi madre era un inútil y me sacaba de mis casillas y me fastidiaba su maldito acaparamiento con mi madre y pues le dio un disparo en la cabeza, esa vez mamá me abandono, no entendía mucho eso, si ella me enseñó que si algo no me gustaba debía eliminarlo a mi gusto.

Me fui de Rusia y me instalé en Corea del Sur, al principio no me gustaba porque me sentía solo, pero un día en el campo de tiro que entrenaba regularmente por deporte, un chico de cabello castaño con rostro angelical y uniforme de escuela se me presento, había otros hombres y mujeres ahí, pero el sólito se me acerco, al fin había encontrado lo que mi mente intranquila buscaba.

Kim Dan era su nombre, era muy hermoso e incluso su forma de hablar me hipnotizaba, como alguien tan idílico podía existir.

Un día él me llamo llorando porque sus padres habían discutido y eso no le gustaba porque lo hacía sentir culpable de existir, fui a su escuela a recogerlo y lo traje a mi casa y justo conversábamos de un libro alemán llamado Demian y sobre ruedas, recordé la relación de Demian y Sinclair, le pregunte como veía que un hombre guste de otro y su respuesta me sorprendió "pienso que cada persona debería ser libre con quien le guste y sin tabúes" y eso hizo que me diera cuenta de que me gustaba mucho y le pedí besarlo, aunque él se veía sorprendido, pero acepto, era mi primer beso a los 18 años frote su espalda era suave, maldición me derretía por otro hombre.

Pasaba tiempo con Dan, tanto que deje a un lado mis tratos sucios y mi forma de ser había mejorado un poco, pero eso, cambio cuando Dan ingreso a la universidad, pues otros se lo querían llevar de mi lado con sus jugueteos de niños, yo sabía que Dan era muy inocente e incluso le da ansiedad estar rodeado de personas y le cuesta ser social, pero es tan amable que cualquiera se aprovecharía de él, incluso cuando estaba en la preparatoria tuve que defenderlo de muchos.

Yo solía pensar que la humanidad era lo peor, incluso puedo odiar lo que soy, no necesito que me entiendan o se apiaden de mí, odio eso también, pero cuando Dan era el que entraba en escena esa clase de cosas en mi mente cambiaban, todo era más dulce, más armónico, incluso llegue a pensar que Dan es la medicina a toda mi locura, pero sé que otros pueden robármelo, incluso a veces pienso que sus padres deberían alejarse de el, pero bueno no puedo hacerle tal daño, si el destino lo quiere sucederá, pero eso era esperar mucho, así que supe que los padres iban al funeral de la abuela materna de Dan e hice que un camión los tirará al barranco, uno menos en mi lista de pendientes. Consolé a Dan durante su luto, lo tenía para mí solo, me daba mucha pena lo sucedido, pero no iba a permitir que se interpusieran en el camino de Dan y yo, porque sé muy bien que a la madre de Dan nunca le agrade del todo y ella fue la que hizo que Dan desistiera de la idea de irse a vivir conmigo.

Pero pasado un tiempo vino otra persona a interrumpir, Hyori la hermana mayor de Dan, vendieron la casa y se fueron a Seúl, esa vez tuve que intervenir con "ayuda" pues les ayude con un préstamo que los encadenaba conmigo para siempre. Bueno, la hermana no soporto la presión de mi pequeña broma y me llamo a insultarme, así que la termine matando sin más, mi lista de pendientes era menos, solo que tenía un viaje a Rusia porque mamá quería verme al fin, fui y tuve que dejar a mi pequeño Dan solo con su luto, supongo que ahí ganaría un poco más de fuerza mental.

Cuando regrese a Corea y fui al departamento donde Dan estaba y me encontré a un ser moribundo lleno de cortes, mi corazón se partió en ese instante y lo lleve al hospital, no hicieron preguntas por qué pague mucho dinero.

Verlo en ese estado me hacía preguntar si hice lo correcto o no, pero cuando Dan despertó con ira y me apuñalo en el hombro me di cuenta de que sí era lo correcto, porque por fin había despertado su lado oscuro.

Me lo llevé al departamento y lo domé como a un animal, no hice ruido al inicio tanto al punto de desmayarse, quería llevarlo a la oscuridad eterna.

Un tiempo después

Dan era más dócil, drogado, claro, la depresión lo llevo a consumir lo que yo vendía, incluso acepto acostarse con otras personas, me gustaba verlo perdido y sin rumbo alguno.

Pero a veces era muy desobediente y lo encerraba por días en un armario.

Un día intento escaparse, tuve que castigarle, lo torture unos días, pero nada que no se pudiera solucionar, pero era muy gracioso verlo así y parece que mi risa causaba un efecto secundario, pues salía su otro yo y en esas logro derribarme fue sorprendente, aunque casi muero por su juego y porque me estaba dejando solo de nuevo.





LIMIT LOVEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora