-Que demonios estabas pensando? ¡Pudo morir!- Le gritó Jimin acercándose peligrosamente a ella, el resto se encontraba ahí intentando calmar la situación.
-No digas estupideces- Le respondió impaciente, las probabilidades de que muriera eran mínimas, pensó.
-¡JENNIE!- Le gritó ahora su primo y Jisoo. Pero Jimin ya había lanzando un ataque contra ella que devolvió con gusto, y le hubiese llegado al rubio de no ser por Yongi, quien seguido se posicionó frente a ella.
-Quieres ir por ese camino? adelante, pero contra mi.- Le dijo su primo preparado para pelear, no era la primera vez que lo hacían, había ganado cuatro contra el y perdido la misma cantidad de veces, pero nunca le había dolido, esta vez su corazón se rompió al ver sus manos empuñadas.
-Yo no soy la que esta en posición de ataque, no te confundas no soy igual a ti, traicionar no es mi naturaleza.- Oportunamente Rosé había llegado distrayendo al hermano de ella y a su defensor novio.
-Estoy bien, fue muy divertido, es simplemente asombroso todos deberían intentarlo.- dijo la rubia calmando a todos, pero ella estaba lejos de calmarse y aunque Yongi inmediatamente intento acercarse prefirió alejarse rápido del lugar.
Caminó con los latidos de su corazón golpeando sus tímpanos, se detuvo un momento tratando de calmar su corazón, pero el silencio del bosque era abrumador, quería gritar, golpear, quemar o lo que sea que pudiera sacar la frustración que llevaba dentro.
No era suicida, apreciaba su vida, pero tampoco era del tipo que enfurecía con facilidad y últimamente todo en su entorno la irritaba. El fuego en su interior amenazaba con salir en cualquier momento, que mejor que hacerlo en un lugar seguro para el resto.
Era la primera vez que entraba a esas cuevas por voluntad propia, aún había suficiente luz, faltaban varias horas antes de ver eclosionar a los Tolkres, revisó toda la cueva y encontró once de las criaturas en sus huevos, aún no resolvía el misterio de su reproducción.
Cuando la hora se aproximaba, se sentó cruzando las piernas, tomó suficiente aire y lo contuvo, llevando su lengua a su paladar, pronto el aire se acumuló en sus oídos y garganta, después de un par de minutos sintió su garganta caliente, cuando no resistió mas, soltó todo, grandes cantidades de fuego negro inundaron la estancia.
Su fuego ondeaba con fuerza, chocando contra la cueva, llevaba años sin liberarlo de aquella forma, se levantó y camino rodeada por él, dejando escombros a su paso y quemando hasta la médula cada Tolkre, era tan satisfactorio que olvidó durante varias horas el porqué no hacía aquello con frecuencia.
Liberar su alma fuego no tenía ciencia, pero devolverla a su cuerpo, requería mucha determinación. Cerró los ojos e hizo el mismo ejercicio y su fuego indomable como era entró de golpe, su cabeza dolía cómo nunca antes, sintió en su labio superior la sangre derramada desde su nariz, lágrimas salían cómo cascadas y quería gritar del dolor pero debía resistir un poco antes de que absorbiera por completo el fuego.
Cuando sintió calor en su pecho, gritó con fuerza, liberando toda la angustia de las últimas semanas. Sentía de regreso tranquilidad y pronto quedó dormida. Al despertar buscó un agujero cercano para trepar y salir de ahí y se encontró con uno cerca a los restos de un huevo, al reparar en el notó en su centro la raíz que sujetaba a éste a la tierra y descubrió lo que llevaban tanto tiempo buscando.
Se apresuró a salir de la cueva y buscar a Yongi, no era el momento para conflictos entre ellos. Lo encontró cerca a Kum sentado con la cara entre las rodillas.
-Estás llorando?- el la miró, se levantó y camino hasta abrazarla.
-Lo siento, lo siento- la miró antes de volver a abrazarla- no sé que pasa conmigo.
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INEFABLES
FanfictionCuatro reinos que vivían en aparente paz se verán amenazados por la llegada de una nueva especie, Jennie, Rose, Jisoo y Lisa, con diferentes orígenes, se verán envueltas en una guerra silenciosa con intereses ajenos que pondrá en riesgo su vida. Es...
