Solo un día falta

290 40 4
                                        

Los días pasaron, estábamos a unos días para la exterminación, todos estaban preparados para la lucha que venía.

Mi preocupación había bajado un poco pero no del todo, me sentía un poco presionada a decir verdad.

Tenía que practicar un poco más, todos en el hotel en sus ratos libres entrenaban, menos Alastor decía que ya sabía bastante y solo me ayudó a mi.

Ayudo a usar un poco más mi poder, me enseñó unas técnicas de ataque y de protección.

-Ayy una linda noche de velada antes de una gloriosa enfrentamiento devastador.-se recargo en el barandal mirando a los chicos celebrar.

Me acerque a el que junto estaba con Niffty-Hola cariño, acabo de llegar.-dijo suspirando.

Se giro a verme con una sonrisa-¡Cariño llegaste al fin! ¿Donde estabas? Te extrañe todo el día.-se acercó a mi abriendo los brazos.

-Haciendo unas cositas, y cobrando los tratos antes del exterminó no quiero quedarme varada y que se mueran sin haber cobrado.-lo abracé cariñosa.

-Ay tu siempre tan encantadora querida, ¿Ya estás lista para la pelea?-beso mis labios.

Correspondí-Algo así, estoy nerviosa y un poco preocupada por todos los muchachos.-me recargue en su pecho sin soltarlo.

Niffty nos estaba viendo con ojitos de gatito, mientras recargaba sus manos en su barbilla moviendo sus pies.

-Veras que todo saldrá bien, y más conmigo en juego, no dejaré que nada malo te pase.-acaricio mi cara sonriendo.

Sonreí de lado poniendo su mano sobre la de el-Ni yo dejaré que nada malo te pase corazón, estaré ahí a tu lado para pelear.-me aferre más a el.

-Eres la mujer ideal, nadie en la vida tendrá una mujer como tu y eso es muy envidioso de mi parte.-me beso la frente.

Estábamos tan cómodos juntos, hasta que sentimos algo en la cabeza haciendo que nos separamos.

Era Niffty arriba de nuestras cabezas poniendo una diadema.

-¡Yo los nombro reyes cucaracha!-dijo dejando las diademas de cucarachas en nuestras cabezas, se bajó de nosotros parándose en el tuvo del barandal.

-Oh nosotros solo entendemos esa retorcida mentecilla.-dijo alastor separando una mano de para mover su cabeza jugando con Niffty.

Ella comenzó a reír, Alastor no tardó tampoco en hacer y menos yo, comenzamos a reír como esquizofrénicos.

-Uuy...-agarre aire-Estan celebrando su última cena verdad, poético.-observe a los muchachos beber y reír.

-Así es, aún que suena un poco desanimado tus palabras, podría decir que me acostumbraria a esto.-nos acercamos más al barandal.

-Yo igual, daría todo por no hacerlos enfrentarse a los angeles, quiero lo mejor para esta gente por encima de mi.-los mire nostálgica.

-Yo no, pero daría todo por ti solamente...sin dudarlo.-me dió un beso en la cabeza recargándose en esta.

Me gire a verlo con una sonrisa-Nunca cambies corazón, jamás lo hagas, estoy tan agradecida con quién sea que lo haya permitido volver a encontrarte.-lo mire con amor.

-Yo igual...al final todo se arregló y me permitieron volver a tenerte en mis brazos, podremos hacer una vida juntos sin estorbos, nadie intermedio.-dijo firme.

-Nadie... prometo que después de esto, que esta guerra entre el cielo y el infierno acabe, me casare contigo y recordaré todo.-

Yo lo miraba como una loca enamorada, lo amaba demasiado, lo que digo es ley para mí.

𝐃𝐄𝐕𝐈𝐋Donde viven las historias. Descúbrelo ahora