—Y así es básicamente cómo se hace.
Era un día normal de fin de semana en la morada de nuestros protagonistas. La mañana había transcurrido tranquila entre quehaceres y nuevas incursiones, pero ahora Mikasa se encontraba con Gabi quien había llegado para comenzar la primera clase de bordado que había quedado pendiente desde aquella vez hace dos semanas y que, por diversas razones, se pospuso hasta ese momento.
Haciendo uso de la habilidad que había permanecido dormida durante mucho tiempo, llevó a cabo una pequeña demostración en la que explicó pacientemente cada paso a seguir, desde la preparación de la tela hasta la forma cómo manejar el hilo con la aguja. Por breves instantes, recordó a su madre cuando le enseñó dicho arte con esa dulzura tan propia de ella que motivaba a intentarlo independientemente de los errores, y aunque le resultó curioso ser la que ahora jugaba el rol de maestra, al mismo tiempo le transmitió una sensación acogedora por el significado que muy en el fondo representaba para ella, por lo que hizo lo suyo con una dedicación admirable hasta terminar con la sencilla figura que había decidido plasmar.
—Wow. Es una flor muy bonita —comentó la castaña, acariciando la misma con los dedos—. ¿Cree que podré llegar a hacer algo así?
—Con mucha práctica, por supuesto. Ya viste que todo se basa en un patrón, así que solo es cuestión de seguirlo para darle la forma que tú desees.
—¿Incluso nombres en cursiva?
—Cualquier cosa que puedas imaginar.
—Entonces haré mi mejor esfuerzo para aprender —mostró determinación, lo que hizo que la azabache sonriera—. Un bordado puede servir como regalo, ¿verdad?
—Así es. ¿Por qué? ¿Quieres dárselo a alguien en especial?
—Algo así. Siento que un detalle personalizado sería novedoso y único, además de que... —vaciló un poco— serviría también como una muestra de agradecimiento.
—¿Agradecimiento? —ladeó la cabeza, no demorando en hacerse una idea—. ¿No me digas que...?
—Exacto. Es para él.
—¿Y a qué se debe esa iniciativa? —una tercera voz se escuchó, haciendo que ambas se voltearan hacia un lado y encontraran a Levi acercándose a la sala.
—Nada en particular. Aparte de que su cumpleaños es en un par de meses, recordé hace poco que nunca le di las gracias por todo lo que ha hecho por mí —esbozó una sonrisa—. Ha sido quien más a tolerado mis arrebatos y siempre estuvo conmigo, tanto en las buenas como en las malas, por lo que quiero obsequiarle un presente sin igual. Realmente se lo merece.
—Es un gesto muy lindo de tu parte —dijo Mikasa.
—Lo sé, pero por favor no se lo digan. Pido que esto quede solo entre nosotros.
—No te preocupes. Jamás arruinaríamos tan buenas intenciones.
—Y menos sabiendo de antemano que él las apreciará —acotó el ojiazul, sentándose en el sillón contiguo a ese donde ellas se hallaban.
—Gracias. Ustedes de verdad son los mejores —mencionó sincera, contenta por poder contar con ellos en esa nueva misión. Respiró hondo—. Muy bien. Estoy lista para comenzar.
—En ese caso, partiremos por algo sencillo —dio la instrucción antes de entregarle un pedazo de tela con aguja e hilo. La acompañó en el lento proceso también bordando y brindándole una que otra sugerencia, pero no pasó mucho para que percibiera la mirada del azabache fija en sus sutiles movimientos. Alzó a verlo—. ¿Te gustaría unirte a nosotras?
—¿Qué? —aquella repentina pregunta lo tomó desprevenido.
—No tengo inconveniente en enseñarte. Además, hay suficiente material para practicar.
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🍃MY SECOND CHANCE🍃 (RIVAMIKA)
FanfictionLa guerra acabó y, con ello, nuevos vientos se avecinaban como antesala a una era de redención y paz. Los caminos que tomaron los sobrevivientes eran un reflejo de sus nuevas aspiraciones, y aunque Mikasa y el ex Capitán Levi optaron por una vida má...
