¿Podría acaso sentirse más dichoso?
Durante mucho tiempo, su noción sobre la vida estuvo marcada por la lucha inexorable y los sacrificios en pro de un bienestar muchas veces ajeno al propio. El sentido del deber se había vuelto parte tan inherente de él que no existía una visión más allá que la de cumplir con las expectativas detrás del título de Soldado más Fuerte de la Humanidad, y aunque la poca certeza de lo que podría suceder a corto y largo plazo hizo que se mentalizara para los peores escenarios, la sensación de amargura nunca cesó y lo acompañó como un fantasma cada que se enfrentaba a la cruda caída de sus camaradas, lo que lo llevó a cuestionarse lo fugaz que podía llegar a ser el paso de alguien por el mundo.
Las desgracias estaban a la orden del día y su larga experiencia así lo constataba. Vivir en alerta constante era tan habitual que no importaba si era por los titanes o la amenaza que representaba otra gente, tanto de adentro como de afuera, pero luego de librar la batalla más dura como soldado en un contexto que distaba mucho de su mejor versión, comprendió que, incluso después de las más tenebrosas tormentas, el sol podía volver a brillar y brindar esos aires que antes se creían escasamente probables.
Sí. Había sido un camino lleno de dificultades y pruebas hasta llegar a gozar de ese concepto tan significativo denominado paz, y aunque tuvo sus dudas sobre lo que sería vivir como persona normal sin volver a tocar un arma, al mismo tiempo se sintió aliviado por poder descansar y así incurrir en nuevas actividades que brindaban esperanza tanto a la tierra como a otros, otorgando un valor especial a esa segunda oportunidad que apenas comenzaba...
Y aprendiendo lo reconfortante que era contar con una buena compañía.
Cuando decidió hospedar a la azabache en su casa, lo hizo más por un sentido altruista y para asegurar desinteresadamente que tuviera un lugar donde no le faltara nada. Por supuesto, tenía muy presente sus palabras sobre la temporalidad de su estadía, pero en algún momento eso perdió relevancia al ver cómo, de a poco, construían una sólida relación de forma tan natural que no representaba ninguna clase de molestia. Compartir pasajes de su pasado sin sentirse incómodo y demostrar a diario la confianza mutua en una rutina que escapaba de lo monótono se volvió algo muy importante, y si bien las marcadas diferencias en cuanto al carácter se mantuvieron inalterables, ello no hizo más que darle un toque distintivo a su convivencia, mismo que se complementaba con aquellos aspectos que tenían en común y que, de cierta manera, incidían en la fortaleza de su vínculo que superaba cualquier cosa jamás imaginada.
¿Quién podría haber previsto que algo así sucedería? Incluso para él a veces resultaba increíble y en parte enigmático, y aunque no era de los que empleaban usualmente símiles ni alusiones metafóricas para comparar, podía aseverar sin un deje de vacilación que Mikasa se había convertido en su luz, un sol resplandeciente que pintaba de colores los cuadros de su vida y le brindaba esa calidez única a través de sus sonrisas, su voz y su sola presencia.
Lo que le inspiró a querer hacer algo como muestra de agradecimiento.
Luego de que se decidiera, tras un largo debate interno, a hacerle un regalo, esperó a que surgiera el momento indicado para salir sin que ello levantara alguna sospecha. Por fortuna, así sucedió ese día que los mocosos llegaron para llevarla a dar un paseo fuera de la ciudad, por lo que, una vez finalizó su jornada infalible de limpieza, se dirigió a la metrópoli y se sumergió en la zona comercial con la firme convicción de no regresar hasta ver cumplido su acometido.
Como un pirata en búsqueda de un tesoro, entró a varias tiendas y examinó las opciones que los encargados le iban mostrando. Algunas le parecieron interesantes y otras un tanto curiosas, pero al no sentirse convencido ni encontrar en ellas ese detalle especial que quería, continuó en su aventura sin rendirse hasta que, al pasar por una boutique, vislumbró algo que atrapó por completo su atención y, sin pensarlo demasiado, se adentró para comprarlo y pidió que lo envolvieran en una caja para obsequio.
ESTÁS LEYENDO
🍃MY SECOND CHANCE🍃 (RIVAMIKA)
FanfictionLa guerra acabó y, con ello, nuevos vientos se avecinaban como antesala a una era de redención y paz. Los caminos que tomaron los sobrevivientes eran un reflejo de sus nuevas aspiraciones, y aunque Mikasa y el ex Capitán Levi optaron por una vida má...
