El alba, inmaculada como las aguas cristalinas que surcaban la tierra, se asomaba tímido mientras regaba su luz en cada rincón que se atravesaba en su rango. Las personas de ese hemisferio se preparaban para iniciar un nuevo día en una jornada que constituía la antesala a la primavera, evidenciándose los primeros signos del renacimiento majestuoso de la naturaleza en todas sus formas, y aunque ciertos aires permanecían como simples bosquejos residuales y algo nostálgicos de aquellos tiempos lejanos en los que no existía otra preocupación que no fuera vivir, el sentido de prevalencia en un nuevo comienzo manifestaba la voluntad para seguir adelante e innovar de acuerdo con las nuevas tendencias evolutivas que no cesaban a nivel mundial.
Sí. El progreso de las sociedades no se había detenido y se mantenía firme después de casi un año de ese acontecimiento catalogado por muchos como el Gran Cataclismo, por lo que motivos sobraban para continuar en esa escalada que seguía dando sus frutos...
—No. Esto tampoco está bien.
Aunque cada caso se manejara a su propio ritmo, velando por determinados intereses.
En una de las tiendas del campamento de refugiados, el cual había presentado algunas novedades interesantes que pronto serían noticia, se encontraba Levi sentado frente a una mesa vetusta y en cuya superficie sobresalían algunas hojas en blanco. Con una pluma en su mano, garabateó un puñado de palabras que preservaban su elegancia a pesar de la condición de su mano y sus aparentes limitaciones, pero ni bien terminó de releerlas un par de veces, frunció el ceño y negó antes de tomar la hoja y arrugarla en una bola, lanzándola de inmediato a un basurero que se hallaba cerca.
Dejó la pluma a un lado y soltó un sonoro suspiro. Se había cumplido dos meses desde que volvió y las cosas iban bastante bien en el sentido estrictamente laboral, acostumbrado de nuevo al modus operandi del lugar y a la rotación de tareas que lo mantenían tan ocupado como al principio, y si bien ello era algo de lo que no se quejaba, había cierta cuestión que le seguía haciendo ruidito y que, por más que intentara destinarla al baúl del olvido tal cual se prometió, rondaba permanentemente como un fantasma que se rehusaba a desaparecer.
Aquel dilema, que tenía nombre y apellido, representaba una odisea que parecía no tener fin. Había confiado enteramente en que su gran aliado haría lo suyo y, por una temporada, fue así, pero de algún modo la situación se revirtió y la supuesta "calma" se esfumó tan pronto como llegó, siendo víctima una vez más de esos pensamientos envueltos en emociones confusas que lo sumían en largos lapsos dubitativos cuando estaba fuera de servicio.
¿Cuál era el sentido detrás de ello? No podía comprenderlo y, por lo mismo, llegó al punto de exasperarse como un león enjaulado, lo que lo llevó a pensar en la posibilidad de escribir una carta que, a breves rasgos y según su inocente criterio, serviría como un mecanismo para apaciguar en algo ese enredo sentimental interno que se había fortalecido para su mala suerte, poniendo en riesgo lo poco que le restaba de paz a su buen juicio.
Teniendo ello en mente, se dispuso entonces a realizar su nueva misión con toda la predisposición del mundo. Parecía tan sencillo que creyó demorarse apenas un par de horas, pero el primer día su magín se quedó en blanco y no logró redactar algo decente, repitiéndose la misma tónica en un bucle que no lo llevaba a donde realmente quería llegar.
Incluso ahora, ya en el quinto día de intento, la cuestión no daba indicios de ver la luz pronto. Cada línea que escribía, y que en teoría estaba lo suficientemente bien al instante uno, dejaba de convencerlo al instante dos y se convertía en un fracaso más de la extensa lista personal que manejaba, lo que obviamente lo tenía en extremo ofuscado.
¿Por qué era tan difícil? ¿Tenía que ver con el hecho de que fuera para ella? Le estaba dando demasiadas vueltas, más de lo que hubiese podido imaginar, por lo que se dio un respiro mientras miraba el nuevo papel inmaculado y trataba de enfriar la cabeza, no demorando en percibir pasos desde afuera que casi de inmediato se precipitaron hacia donde él se encontraba.
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🍃MY SECOND CHANCE🍃 (RIVAMIKA)
FanfictionLa guerra acabó y, con ello, nuevos vientos se avecinaban como antesala a una era de redención y paz. Los caminos que tomaron los sobrevivientes eran un reflejo de sus nuevas aspiraciones, y aunque Mikasa y el ex Capitán Levi optaron por una vida má...
