Epílogo

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Cinco años después…

(...)

Las risas a los lejos podían escucharse, era un amplio jardín donde dos siluetas corrían sin cesar. Iban pateando un balón de fútbol, queriendo ganarle al otro hasta llegar a la portería.

—¡Papá! ¡Trampa no!

—¡Pues quítame la pelota, entonces, Rui!

El niño, tan parecido a su madre, frunció sus cejas, y comenzó a perseguir al mayor por la mini cancha.

A lo lejos, sentada en una banca de madera, se encontraba una mujer igual al niño, con una bebé en sus brazos. Tenía el cabello castaño claro y sus ojitos de color ámbar. La bebé había bostezado en sus brazos, entonces su madre comenzó a arrullarla suavemente.

Harlequin se detuvo un instante, contemplando a su esposa e hija, mientras su hijo chocaba contra su pierna.

—¡Auch! —Rui se tocó su nariz y le hizo un pequeño masaje. Vio a su papá, confundido, y volteó a su dirección. Su carita cambió a una más alegre y corrió hacia su madre. —¡Mamá!

—Shh, Aoi tiene sueño. La vas a despertar y comenzará a llorar.

Rui hizo ademán de taparse su boca con ambas manos, se acercó más en silencio y se sentó a su lado. Harlequin los alcanzó, admirando y rememorando esa imagen a fuego en su memoria. Sus dos pequeñas adoraciones junto al amor de su vida.

—Hey, ¿Aoi ya se va a dormir?

—Creo que ya es hora de su siesta —Diane acarició su cabecita, viendo cómo su hija comenzaba a entrar al mundo de los sueños. Todos la miraban con adoración, como si fuera una cosita chiquita que quisieran mantener en una cajita de cristal.

—¿Vamos a dormir? —preguntó Rui, viendo que todavía el sol estaba en lo alto, sus padres sonrieron divertidos.

—Aoi va a dormir, ¿tú quieres dormir?

—No, quiero seguir jugando. Quiero ganarle a papá —miró a Diane, quien sacudió sus cabellos y luego vio a su esposo.

—¿Cuándo te dejarás ganar?

—Nunca.

Rui hizo un pequeño puchero, se bajó de la banca y fue por su pelota.

—¡Vamos papá, mientras duerme Aoi! ¡Te voy a ganar!

King y Diane intercambiaron risas, el primero acarició los cabellos de su esposa e hija y volvió a la cancha de su nuevo jardín.

—¡A ver si puedes hacerlo!

Diane siguió viéndolos un momento más, con su niña en brazos y disfrutando del aire libre de su nueva casa.

Los Fairy habían decidido mudarse hace dos años, querían cambiar de aires y olvidar recuerdos dolorosos. Por suerte en ese vecindario nuevo, no había personas que perturbaran su paz.

Tenía buenos vecinos y sus amigos seguían frecuentándolos.

Todo iba bastante bien, iban mejorando. Más que nada con sus dos rayitos de sol. Sus hijos fueron lo mejor que les pasó a ambos y no los cambiaría por nada en el mundo.

Y cuando temía y tenía dudas sobre cómo funcionará su matrimonio, fue mejor de lo esperado. Diane estaba feliz, King igual, viviendo tranquilos con sus hijos. Consiguieron nuevos trabajos, aún con miedo del futuro y del que podría pasar, y sin embargo todo fue para mejor.

Este cambio les serviría de mucho.

Olvidaría su dolor y seguirían adelante.

Con sus amigos.

Con su familia.

Y con ellos mismos.

Con un felices para siempre.

Fin.

(...)

Casi me olvidó mencionar, pero los hijos son oc's míos (oc: Own character. Personajes creados por mi)

No he leído el manga canon, así que tengan en cuenta eso plis. Las apariencias las tomé como creí mejor y sus nombres yo se los puse y así.

Y bueno, es todo jsjdjf

Para dejarlo en claro

Matrimonio [TERMINADO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora