¿Qué demonios hacía mi novia con ese imbécil?
La pregunta martilleaba en mi cabeza mientras los observaba a través de la ventanilla del aula. ¿De qué era de lo que "no se arrepentiría"? Me importaba una mierda el contexto; solo quería saber por qué Harim, mi Harim, le sujetaba la muñeca a ese cretino con tanta familiaridad. Sentí mis oídos arder y mis puños se apretaron hasta que los nudillos se pusieron blancos. Quería entrar allí, estampar la cara de Jimin contra la pizarra y exigirle que se alejara de ella.
Pero una parte de mí, la más racional y herida, necesitaba escuchar más. Necesitaba saber hasta dónde llegaba esa escena.
Justo cuando el silencio en el pasillo se volvió sepulcral y la tensión en el aula parecía llegar a un punto de quiebre, mi celular vibró en mi bolsillo. Un sonido estridente que en ese vacío sonó como una explosión.
- Mierda... - susurré, sintiendo que el corazón se me detenía.
Ambos giraron la cabeza hacia la ventana en perfecta sincronía. Harim soltó la muñeca de Jimin como si quemara, con una expresión de pánico absoluto. No esperé a que me descubrieran. Di media vuelta y salí corriendo por el pasillo, doblando esquinas hasta llegar al departamento de Ingeniería donde había dejado a Taehyung. Me metí en un aula vacía, cerré la puerta con cuidado y puse el teléfono en silencio, con la respiración entrecortada.
A los pocos segundos, vi la sombra de Jimin pasar por el pasillo a través de la rendija de la puerta. Iba mirando a todos lados, alerta, como un animal cazando un ruido extraño. Esperé a que su silueta se perdiera en dirección a los departamentos de Artes antes de salir. Mi teléfono volvió a vibrar. Era Taehyung.
- ¿Dónde te metiste? - preguntó en cuanto contesté.
- Aquí... en el pasillo de atrás -mentí, tratando de normalizar mi voz.
- ¿Aquí dónde? Estoy afuera y no te veo ni el pelo.
- Espera, ya voy para allá.
Salí del aula, asegurándome de que el camino estuviera despejado. Cuando me reuní con Taehyung, él me miró con una ceja alzada.
- ¿Dónde estabas? Pareces haber visto un fantasma.
- Estaba... por allá, en un rincón más tranquilo. Mi mamá llamó y ya sabes cómo se pone si no hay buen audio -solté la primera excusa que se me ocurrió.
- Ah, vale. Ya hablé con el profesor, así que vámonos. Este edificio me da escalofríos.
El resto de la tarde fue un borrón. Volví a la habitación, me lancé sobre la cama y cerré los ojos, pero la imagen de Harim y Jimin se repetía en bucle bajo mis párpados.
¿Por qué ella era tan insistente? ¿Por qué se alertaron tanto al escuchar un ruido? Esa complicidad no era normal. Era el comportamiento de dos personas que esconden un secreto sucio.
Un mensaje de Harim iluminó la pantalla de mi celular: "Amor, no olvides que paso por ti a las 7:00 PM para nuestra cita. ¡Te extraño!".
Sentí un sabor amargo en la boca. Me preparé mecánicamente, tomé las llaves de la motocicleta y fui a buscarla. Durante toda la cena, fui una sombra de mí mismo. Estaba distraído, callado, analizando cada gesto de Harim, buscando en su rostro alguna señal de traición.
- Amor... gracias por la cita. La estoy pasando increíble - dijo ella, tomando mi mano sobre la mesa. Su tacto, que antes me daba paz, ahora me ponía los pelos de punta.
- Igual yo - mentí descaradamente.
- Y... ¿qué era eso tan importante que tenías que decirme? Dijiste que tenías una sorpresa.
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𝐒𝐰𝐞𝐞𝐭 𝐀𝐧𝐝 𝐒𝐚𝐬𝐬𝐲 𝐁𝐨𝐲
FanfictionEn el bullicioso campus universitario de Seoul, Jungkook, recién llegado de Estados Unidos, se prepara para iniciar una nueva etapa en su vida. Sin embargo, su primer día en la universidad da un giro inesperado cuando es atropellado por Jimin y su m...
