Tenía esa característica, sonrisa molesta en sus labios que Charlotte no pudo evitarlo, se rió.
"Es usted, tan divertida que no puedo evitar no reírme. Y es totalmente su culpa, no la mía" Se defendió.
Engfa negó con la cabeza está vez, sonriendo con más suavidad. "No me importaría, puede reírte de mí, cuando quiera... Me alegra verla mejor", soltó sorprendiendo a la castaña por el cambio de tema. "¿Puedo?", dijo señalando la silla, mientras se incorporaba bien, para estar de pie, correctamente.
Charlotte asintió ligeramente, Engfa se sentó y la castaña habló.
"Lo estoy, he estado comiendo bien y siguiendo las órdenes de mi doctora", dejó saber con una sonrisa dulce en sus labios.
Engfa levantó las cejas, prestando más atención a la información dicha. "Eso es muy bueno, Charlotte..." Declaró. "Se pueden ver los cambios", susurró llevando sus ojos al cuerpo de Charlotte y el escote ligeramente descubierto. Tan pronto como lo hizo, sintió que su rostro ardía, por lo que rápidamente miró hacia otro lado. "Yo solo digo... es que se ve muy hermosa", admitió nerviosa. Realmente no pudo evitar no hacérselo saber.
Las palabras de Engfa no eran mentira, Charlotte se veía más preciosa, enérgica, juguetona y deslumbrante. Sus ojos son brillantes, sus labios se ven más apetitosos y sus mejillas más sonrojadas, incluso se puede decir que está más rellenita. Eso era evidente, algo en ella la estaba haciendo cambiar. La está haciendo lucir más bonita y adorable.
"¿De verdad lo cree?", susurró muy suavemente, sintiendo que le ardían las mejillas.
Engfa logró escucharla y asintió.
Charlotte abrió los ojos con cuidado y finalmente sonrió ante sus elogios, por primera vez se sintió halagada por las palabras de Engfa.
"Gracias, Srta. Waraha, todavía estoy demasiado agradecida con usted y la Srta. Tina" Juntó las manos y bajó un poco la cabeza para agradecerle de nuevo.
Engfa suspiró, abandonando su intensa mirada en el cuerpo de Charlotte, notando ahora el gesto de la castaña y mirándola a los ojos.
"Deberías devolverme el favor", soltó distraídamente ante sus ojos.
"Bueno, lo arruinó", se rió, poniendo los ojos en blanco.
Engfa se río abrumada. "No, no, no... es, digo, lo hice sin esperar nada a cambio, es lo que... ¿Por qué no aceptas comer algo conmigo?" Ella la miró con ojos suplicantes. Esta era su oportunidad de conocerla, finalmente.
Charlotte suspiró, mirando hacia otro lado. "¿Por qué debería aceptar?", se rió.
"Por qué está agradecida conmigo y por qué soy una muy buena persona..."
Charlotte negó divertida por su respuesta. "No lo sé..." Murmuró con una. sonrisa en sus labios.
"Vamos, Charlotte la invitaré a algo, podemos comer algo rico, un helado, un postre... lo que quiera", sugirió mirándola con una sonrisa. Engfa pareció darle en el clavo, porque Charlotte la miró pensativa.
"¿Cómo puedo hacer algo con usted? cuando parece que lo único que hace es insinuarse y coquetear conmigo"
Engfa se quedó atonita. Ella ha descubriendo.
"¿Cómo lidia la gente con eso?" Cuestionó mirándola ligeramente.
"¿Aceptando?"
Charlotte volvió a suspirar, pero la sonrisa que traía en su rostro jamás se fue, su cabeza por momentos pensó enegarse, como lo ha venido haciendo, pero su estómago o su montañita pensó más rápido en lo que quería comer.
ESTÁS LEYENDO
𝕸𝖎 𝖇𝖔𝖓𝖎𝖙𝖆 𝖞 𝖆𝖉𝖔𝖗𝖆𝖇𝖑𝖊 𝖆𝖟𝖆𝖋𝖆𝖙𝖆
Fiksi Penggemar❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
