Charlotte, recostada en el sillón con los ojos cerrados, disfrutaba en silencio de un pequeño instante de calma. Pero aquella paz se vio interrumpida cuando sintió que el lado derecho del sillón se hundía suavemente.
Abrió los ojos de inmediato, sorprendida, y lo primero que encontró fue la mirada de Nessa, la prima de Engfa. La joven le sonrió apenas sus miradas se cruzaron, como si hubiera estado esperándola.
Charlotte, aún con una ligera confusión en su rostro, sostuvo su vientre con ambas manos, del mismo modo en que lo había estado haciendo durante horas, mientras solo la observaba con una intensidad silenciosa.
"Hola, Charlotte disculpa, ¿estabas durmiendo?", preguntó Nessa, apenada y preocupada de haberla molestado.
"Hola, no, para nada" La saludó Charlotte y dijo rápidamente con una sonrisa, intentando también incorporarse un poco y sentarse correctamente.
"Oh, no, no te muevas, por favor", pidió rápidamente, acercándose a ella. "Te ves tan suave, cálida y cómoda que... Sólo quería acompañarte", confesó con sus mejillas rojas. "¿Puedo?" Ella inclinó la cabeza mientras pedía permiso y sonreía adorablemente.
La castaña frunció el ceño, pero permaneció en la misma posición. "Está bien", susurró, un poco confundida.
"Pero ¿no te molesta? Si es así, dímelo", le pidió con seriedad.
"No, en absoluto. No te preocupes", sonrió con sus mejillas ligeramente sonrojada.
Cuando Charlotte confirmó que no le molestaba, Nessa no dudó en acomodarse a su lado. Demasiado cerca, tanto que sus hombros y sus cuerpos quedaron unidos. Sin reservas, se apoyó en la castaña y la rodeó con un abrazo libre, casi natural. Charlotte, aunque desconcertada, no pudo evitar sonreír con amplitud. La sorprendía, sí... pero al mismo tiempo la desarmaba.
Conocía un poco a la chica, claro: Engfa se había encargado de hablarle de ella y de las veces que habían salido juntos. También había tenido la oportunidad de tratarla mejor en persona, lo suficiente para que existiera cierta familiaridad entre ambas. Aun así, lo que de verdad la impresionaba era la facilidad con la que Nessa conseguía atraparla, como si derribara cualquier barrera sin pedir permiso.
La chica es muy segura de sí misma. Tan confianzuda, tan dulce y amable.
"Hueles muy bonito, muy suave", susurró Nessa de la nada, acercándose un poco más a Charlotte.
"Gracias", respondió nerviosamente. "Tú también hueles bien. Me gusta ese tipo de aroma, Engfa usa uno igual, un perfume igual, ¿o no?" Preguntó y la miró con atención.
Nessa sonrió de inmediato y asintió.
"Es parecido, pero mi prima realmente... huele como a... cara: algo peligrosa, pero más dulce que cualquier otra cosa... toda una multimillonaria", se rió divertida.
Charlotte no pudo evitar sonreír también, contagiada por la diversión de Nessa.
"De hecho, sí", se rió. "Huele bien, me gusta", confesó brevemente mientras seguía riéndose del comentario.
Después de esa confesión, el silencio volvió y no fue nada incómodo. La calidad del momento resultó tranquilizadora.
"¿Sabes algo?", habló finalmente Nessa por el hombro de Charlotte mientras la miraba desde allí.
"¿Qué?" Preguntó Charlotte en un murmullo, también mirando hacia su dirección.
"Me agradas, es una pena no poder conquistarte", confesó sin soltarla. "Eres muy bonita, te ves muy bonita embarazada... ¡Te juro que eres la mujer embarazada más hermosa que he visto jamás!", exclamó emocionada como si fuera una niña pequeña.
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𝕸𝖎 𝖇𝖔𝖓𝖎𝖙𝖆 𝖞 𝖆𝖉𝖔𝖗𝖆𝖇𝖑𝖊 𝖆𝖟𝖆𝖋𝖆𝖙𝖆
Fanfic❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
