Charlotte y Engfa habían pasado la noche juntas sin separarse.
La castaña sigue acurrucada junto a Engfa, no como al principio, ahora tenía la cabeza apoyada en su pecho. Literalmente tiene todo su peso sobre el brazo de Engfa debajo de ella que la rodea.
La pelinegra por otro lado, todavía la sostiene, apoyando suavemente su otro brazo sobre el vientre de Charlotte. Abrazándola. Ambas se encuentran en un estado de absoluto confort.
"Umm, vaya te encontré Waraha", la fuerte voz rebota en las paredes de la cabina, sobresaltándolas y despertandolas.
"¡¿Qué diablos?!" Engfa se sobresaltó y apretó ligeramente a Charlotte hacia ella presa del pánico.
Sus ojos se centran en la pelirroja parada allí con los brazos cruzados. El corazón de Charlotte se acelera tan pronto como sus ojos dejaron a Tina para enfocarse en la persona junto a ella y el brazo que la sostiene sobre su vientre y luego.
"¡¿Engfa, qué estás haciendo aquí?!" Tina pregunta escandalosamente.
El sonrojó las golpeó fuerte a ambas. Charlotte se sintió avergonzada de que Tina las encontrará acurrucadas así, los latidos de su corazón empeoraron cuando aparentemente Engfa todavía no tenía intención de soltarla y en cambio la abrazó con más fuerza.
"Durmiendo, ¿no lo ves?" Murmuró con voz áspera por apenas haberse despertado. Engfa estaba siendo fuerte, ya que sentía que podía morir.
Charlotte la miró por el rabillo del ojo cuando sintió sus cálidas manos deslizarse un poco sobre su vientre y acurrucarla más cerca de su costado.
La casta jadeó y Engfa se volvió loca.
"Lo sé, idiota, pero ¿quién te dio permiso?" Tina interrumpió la mirada con sus ojos acusadores.
Engfa levantó la cara, se sonrojó y habló. "¡Pedí permiso para tu información! ¿Verdad, Nu?" La miró con adoración e hizo un puchero con los labios, sin soltarla.
Engfa estaba encantada y era plenamente consciente de lo que le estaba provocando a Charlotte, lo que la divierte en cierto modo. Además, también se está aprovechando de la cercanía, no quería soltarse tan rápido. Dormir a su lado ha sido una de las experiencias más bonitas y especiales, que sin duda quiere hacer toda su vida. Es rápido, lo sabe, pero no tiene dudas al respecto. Ella lo entiende, lo quiere, lo anhela.
"¡No te creo!" La pelirroja la fulminó con la mirada y luego miró lo desconcertada que estaba Charlotte a su lado. "¡Vamos idiota, bájate!" Tiró de su pierna con fuerza.
"¡No, no quiero!" Engfa se escondió en la nuca de Charlotte y la abrazó.
Su aliento golpeó la parte posterior del cuello y la espalda de la castaña, lo que la hizo erizarse, las sensaciones eran agradables pero demasiado abrumadoras para ella.
"¡Bájate ahora mismo, la estás asustando, no la aprietes mucho!", señaló Tina, preocupada por la cara roja y fuera de sí de Charlotte.
Sus sentidos no funcionan, especialmente ahora que Tina le gritaba a Engfa que se mantuviera alejada de ella. Si lo piensas, es una situación divertida.
Tina logró sacar a Engfa segundos después y estaba tratando de arrastrarla fuera de la cabina.
"¡No me pegues, ah!", se quejó la pelinegra mientras Tina la golpeaba en la cabeza repetidamente. "¡Charlotte!" Miró hacia atrás y estiró el brazo. "¡Ayúdame!", suplicó con un puchero y ojos grandes. "Dile que me diste permiso para acompañarte...", la castaña seguía en la cama mirando la situación perpleja.
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𝕸𝖎 𝖇𝖔𝖓𝖎𝖙𝖆 𝖞 𝖆𝖉𝖔𝖗𝖆𝖇𝖑𝖊 𝖆𝖟𝖆𝖋𝖆𝖙𝖆
Fanfiction❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
