Han pasado días desde ese viaje. Para ser exactos, han pasado tres días desde la última vez que Engfa vio a Charlotte. Tres días desde que se enteró de que está casada. Todo esto es algo complicado, porque la mujer de cabello negro realmente se siente desanimada, molesta, confundida, ni siquiera ha salido de fiesta y eso no es algo que la caracterice.
Está molesta y herida, de alguna manera no puede explicar ni entender.
"¿Qué le ha hecho Charlotte a Engfa?"
Ninguna tiene la culpa.
Engfa en el fondo es tan suave y necesitada de amor, que no podemos culparla, cualquiera se emocionaría rápida y tontamente con alguien tan maravilloso y hermoso como Charlotte.
La mujer de cabello negro es nueva en esto del amor, es tan orgullosa y tan tonta que no puede admitirlo en voz alta.
"No está enamorada de alguien que ni siquiera conoce, no lo está y planea repetirlo hasta que todo vuelva a la normalidad"
¿Podrá hacerlo?
Dejando atrás sus sentimientos por un momento, la mujer de cabello negro realmente ha estado demasiado ocupada para detenerse y sentir y pensar en ello un poco más. La chica desde el momento en que se despierta va directamente a su empresa y pasa todo el tiempo allí a tiempo parcial. Luego, cuando termina sus deberes, va a visitar a sus padres, tal como lo ha estado haciendo últimamente.
Hoy no fue la excepción, aquí está de nuevo, a la misma hora que ayer, ha estado acostada en la cama, en la habitación de sus padres. Esperando a que su linda madre venga con sus cosas favoritas para comer.
"Aquí tienes cariño" Su madre le entregó un recipiente lleno de trozos de mango verde, cubierto con sus condimentos favoritos.
A Engfa le encanta esto, babeó con solo mirar el recipiente. Ella sonrió, mostrando sus hermosos hoyuelos y tomó el recipiente de las manos de su madre suavemente.
"Gracias mami", le agradeció con gesto adorablemente.
La mujer también le regaló una sonrisa. "Que aproveches, cariño" Dijo colocando nuevamente sus anteojos y subiendo a la cama para estar justo a su querida hija.
"Mmm... tan rico", masticó con rapidez.
Su madre ahora tenía un libro en las manos, estaba a punto de seguir leyendo algo interesante o eso opinó la pelinegra en sus adentros.
"¿Quieres, mami?" Preguntó llevando un trozo de mango al rostro de la mujer. Engfa era así, se comportaba como una niña pequeña. Solo con su madre y a veces también con Tina.
"No, es muy ácido y picante" La mujer quito suavemente la mano de su hija.
"Ese es el chiste, madre", siguió comiendo con emoción.
La mujer la observó de reojo con una sonrisa en sus labios. "Empiezo a creer que últimamente solo vienes a comer y a que te consienta" Se río por la expresión adorable que hizo Engfa al masticar.
"¡Me estas acusando falsamente, madre!", la miró llevando otro trozo de mango a su boca. "¿De dónde sacas eso?", se rió nerviosa sin mirar los ojos de su madre.
"¿Oh, de verdad? Mírame" La retó. "Me han dejado saber que ya no sales de fiesta" La miró está vez con más atención. "¿Ocurre algo o solo has maduro?"
Alzó su ceja divertida.
Engfa seguía concentrada en su mango, pero sabía que tenía que ver a los ojos de madre tarde y temprano. "No he tenido ganas de salir, además ya estoy aburrida de ver las mismas caras en esas fiestas, un descanso esta bien", explicó y realmente no era mentira lo que decía.
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𝕸𝖎 𝖇𝖔𝖓𝖎𝖙𝖆 𝖞 𝖆𝖉𝖔𝖗𝖆𝖇𝖑𝖊 𝖆𝖟𝖆𝖋𝖆𝖙𝖆
Fanfiction❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
