06 febrero 2020
Sierra de Badiraguato, Sinaloa
pov Alexa
Firme los papeles sobre las importaciones que estaba haciendo para que entrara la nueva mercancía para mi segunda boutique con la diferencia que está estará en Badiraguato. Desde hace un mes aproximadamente estaba con este proyecto que me tenia echa loca, se me juntaron varias cosas por lo que esto lo había tenido que dejar de lado durante varias semanas.
Tenía miles de papeles por todo el escritorio esperando ser leídos y obtuvieran mi firma, acomode mis lentes de descanso sobre la nariz, casi no los usaba pero estar tanto tiempo leyendo y viendo la pantalla de la computadora me cansaba la vista, suspirando me recargue en la silla y troné mis dedos.
Ovidio junto con sus hermanos estaban en las caballerizas por lo que tenia entendido, por la mañana habíamos desayunado todos juntos y cuando yo me metí al despacho a trabajar ellos iban según a trabajar un rato ahí en las caballerizas.
Necesitaba descansar de todo el papeleo por lo que deje lo estaba haciendo para salir de la oficina rumbo a donde se encontraban mi esposo y cuñados. Salí por la puerta corrediza que daba al patio, escuchaba los caballos relinchar, me acerque hasta la entrada de las caballerizas.
Los peones del rancho iban con carretillas llenas de estiércol o con costales de aserrín, llevaban caballos a sus caballeriza, y para mi sorpresa miraba a cinco peones nuevos, bueno a tres y medio porque uno estaba lisiado, otro andaba medio rengo y el primero lo único que estaba haciendo era estar sentado encima de las pajas.
Andaban todos sudados y sucios a causa de lo que sabrá dios hayan echo durante la mañana porque al parecer habían terminado de hacer lo que estaban haciendo ya que se dejaron caer unos sobre la paja y otros se sentaron en el piso recargándose en las paredes de madera.
Me recargue en el marco de la entrada, viendolos reirse de lo que les habia dicho Alf, al dejarse caer en un monton de paja.
- Vayan a darse un baño para que coman - hable atrayendo la atencion de todos - Y no, no pueden comer así como andan
Me adelante a contestarles ya que Alfredo tenia toda la intencion de hablar - Andelen parense, que tambien viene el doctor a checarlos
Camine hasta la puerta corrediza para entrar nuevamente a la casa. En lo que ellos se bañaban y cambiaban terminaba de servir y a acomodar la mesa con ayuda de Doña Josefa. Por lo que tenia entendido iban a salir en un rato mas aquí cerca y estaban esperando que llegaran los Zambada para irse.
Todos comenzaron a bajar poco a poco acomodándose en algún lugar de la mesa, comimos entre pláticas, Alfredo e Iván peleándose por ser el padrino de Alec, la cual terminó una vez llegó el doctor y ambos tuvieron que pasar a que los revisaran.
Una comida normal en esta familia, pero amaba a esta familia. Nada era rutinario cada uno tenia una escencia que aportaba algo, siempre habia una broma, una anecdota que les paso de chiquitos y claro tambien tenian momentos en los que se bajoneaban por su padre pero siempre lo recordaban con mucho amor y respeto.
Entre los que quedamos recogimos y Ovidio me ayudó a lavar los trastes, mientras que Néstor e Irving se fueron a checar la seguridad para salir del rancho.
