Al día siguiente, en Ever After High, la tensión flotaba en el aire mientras la hija del Rey Charming se había perdido de la vista de Apple durante toda la mañana. Sin embargo, cerca del mediodía, durante un breve descanso donde aprovechó para separarse de sus amigas, Apple divisó a Darling en la cafetería.
Con un taconeo determinado, se acerca a la mesa frente a los enormes ventanales donde está sentada Darling, sin compañía.
─ Hola, Darling ─ saluda con una sonrisa cálida y toma asiento enseguida de ella.
Darling levanta la mirada, sorprendida de la nueva presencia en su almuerzo.
─ Apple... No creo que-
Y la mesa es ocupada por los hermanos Charming. Daring mantiene una mirada dura e incómoda sobre el par de chicas, gira su rostro en cuanto Apple nota las heridas. Dexter reprocha a Darling con la mirada, dándole a entender que no era el mejor momento para que la hija de Blancanieves estuviera ahí.
─ ¿Qué te ha pasado, Daring? ─ pregunta preocupada.
─ Se ha caído en su entrenamiento con Legend, desde que tuvo a los bebés dragón, ha costado controlarla ─ interviene Dexter.
─ ¿Qué haces aquí, Apple? ─ pregunta el rubio, aunque su tono parecía tosco, no era grosero.
─ Venía con Darling ─ le sonríe.
Daring se levanta con su bandeja, se mueve de mesa, a donde Hopper le espera con el resto del equipo de librobol. Dexter sonríe disculpándose por las groseras actitudes de su hermano, y le sigue el paso por la cafetería.
Los hermanos Charming intentaban limar asperezas para mantenerse informados de los movimientos de su padre. Daring aseguraba que el rey Charming no estaba muy contento con el tema y que tendría los ojos puestos en Ever After High, a la mínima anomalía llevaría a sus hijos de regreso a su castillo. El rey Charming ya había ordenado que Daring tuviera sesiones con su mediador de destinos, era cuestión de tiempo para que Apple fuera llamada a visitar a Su Majestad la Reina Blanca del País de las Maravillas.
Pero por la chispeante sonrisa de la princesa de labios rojos, se podía notar que ignoraba por completo la gravedad de la situación o lo que sucedía en la familia Charming.
Darling se gira, viendo de frente a Apple:─ ¿Me buscabas?
─ Tenemos clase, Darling, ¿vamos? ─ le toma la mano.
El ambiente era cómodo, buscaban el equilibrio entre ellas dos.
En su caminata por los pasillos, nadie parecía notar las manos escondidas entre los pliegues de sus vestidos. Aún nadie se daba cuenta de lo que realmente sucedía ante sus ojos. Darling abre la puerta de la clase de Historia de los Cuentos de Hadas, una de sus tantas clases obligatorias que el director Grimm se había negado a quitar de su horario. La mayoría de las princesas se encontraban ahí, todas herederas de grandes reinos, con la responsabilidad de administrar y regir sobre sus pueblos, debían conocer todo sobre su cuento.
Rosabella conversaba con su prima en una de las mesas que tenían una vajilla de té. La hija de la Bella y la Bestia se apresura a ocupar el lugar que Apple comparte con Briar, y esto parece no importarle en lo más mínimo a Apple, quien se sienta en la mesa detrás, incitando a Darling a acompañarla.
─ ¡Apple! ─ llama Blondie, deja caer un periodico sobre la mesa ─ ¿Has leído el artículo que habla sobre tu cuento?
"¡EL FIN!: EL CUENTO DE BLANCANIEVES SE HA ROTO"
─ Mencionan que el hijo mayor de los Charming no es tu príncipe, y que sin un príncipe, tu cuento no puede prosperar ─ resume con voz de presentadora de canal de noticias.
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destined | darlpple
FanficExisten las princesas que están destinadas a otras princesas.
