«¿Y si tu destino ya está escrito, pero tienes la oportunidad de reescribirlo a través del amor?»
⏱️⏱️⏱️
Emma Honley ha visto su vida últimamente desmoronarse y todo empeora tras la muerte de su abuelo, la única persona q...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cuando pienso en todo lo que ha pasado últimamente, la verdad es que me siento súper confundida. Todo parece tan raro, como si no fuera real. ¿En serio tenía que pasar todo esto? No tengo idea, pero igual me preocupa un montón.
No dejo de darle vueltas a lo que dijo mi abuelo antes de que todo esto comenzara, como si sus palabras tuvieran algún significado que todavía no entiendo. Un mensaje que no supe captar, pero que seguro era importante. Ahora, aquí, en este tiempo que no es el mío, me siento perdida. No sé qué hacer, ni dónde encajo... no sé nada. Pero en medio de todo este lío, hay algo que me calma: Riley.
Es raro, porque en mi tiempo todo era un desastre del que no podía salir, pero acá tampoco tengo respuestas. Aunque con Riley, Will y Wend, siento que es diferente. Aunque no pertenezco a este lugar, con ellos me siento menos sola. De verdad se preocupan por mí, algo que no sentía desde que mi abuelo era lo único que tenía. Ahora ellos también están ahí. Y sobre todo Riley.
Ella siempre está aquí, sin dejar que me caiga, aunque yo ni siquiera sé cómo mantenerme firme.
Riley rompe el abrazo y me regala una sonrisa pequeña, suave, casi invisible, pero yo la entiendo perfectamente. Le devuelvo la sonrisa, aunque un nudo en la garganta me dice que todavía tengo mucho en la cabeza que ordenar.
—Hon… sé que no me he tomado todo esto en serio y que necesitas mi ayuda, pero… como te dije antes, vamos a salir de esta juntas —dice de repente, con una voz más firme que antes—. Sé que se me ve raro, pero es verdad… quiero que dejes de estar así. Ya descubriremos todo, solo nos va a tomar tiempo.
Sus palabras me desarman por completo. Una sonrisa genuina se dibuja en mi cara y asiento, soltando un suspiro.
—De verdad estoy súper agradecida de tenerte —le digo, y siento que cada palabra sale desde lo más profundo de mi corazón.
Ella sonríe también, esta vez más cálida.
—Yo también estoy agradecida de tenerte.
Nos quedamos calladas un rato, mirándonos. El ambiente se siente raro, pesado, como si hubiera algo entre nosotras que no sé cómo explicar. De repente, Riley se acerca, y antes de darme cuenta, nuestros rostros están a solo centímetros. Mi corazón late a mil por hora, siento que me va a explotar el pecho. El tiempo parece congelarse, y yo no puedo respirar.