❝ Nunca podrán huir de su pasado pero
tal vez, solo talvez, puedan encontrar
un futuro medianamente diferente... ❞
Donde Kamy, que ha sido entrenada durante toda su niñez con el objetivo de ser la mejor asesina que el mundo haya conocido, termina...
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⸻¿Los Miyazaki? Lamento verme en la obligación de no aceptar.
⸻Es una lástima. ¿Acaso la cabeza de la familia de asesinos más importante le teme a su competencia?
El peliblanco frunció el ceño ante el comentario.
⸻No es el caso. Nuestras alianzas con los Miyazaki superan cualquier valor que le ponga a sus cabezas y, por lo tanto, rechazo su oferta.
⸻La hija menor de esa familia da miedo, eso es lo que se rumorea. ⸻ Dijo el adulto entre dientes. ⸻los Miyazaki son la competencia directa de los Zoldyck, ¿no es así? La élite de asesinos llevan sus apellidos. No esperaba que se llevaran bien. ⸻ Sus intentos de persuadir al peliblanco eran inútiles.
⸻Nuestra conversación acabó, retírese. Vivo por su cuenta, o muerto por cortesía mía.
⸻Oh, no hay que precipitarnos, señor Zoldyck. Yo ya me iba. ⸻ El hombre, nervioso, caminó hacia la puerta, desapareciendo tras cruzarla.
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⸻Killua, prepárate. Es hora de tu entrenamiento. ⸻ El albino tirado en su cama se levantó somnoliento. Sabía bien que, a pesar de querer continuar durmiendo, un minuto tarde era suficiente para poner a prueba la paciencia de su padre. ⸻Baja al sótano en cuanto estés listo.
El pequeño niño de cuatro años bostezó, suponiendo que no volvería a pisar su habitación en un largo rato. Deslizó una camisa holgada sobre su cabeza y torso, caminando de mala gana hacia el baño para asearse.
El albino caminaba por los pasillos, secando las gotas de humedad de su rostro con el interior de sus muñecas. No paso mucho hasta que se detuvo frente a una puerta algo vieja, de metal grueso y brillante. No era la primera, ni sería la última vez que tendría que bajar allí y encontrarse cara a cara con su realidad. Empujó con su pálida palma el metal que le doblaba el tamaño, entrando a la fría habitación. De inmediato su mirada cayó sobre su padre y hermano mayor; Illumi. Ambos mayores lo esperaban, sentados en un rincón de la habitación.