---No olvides nuestro amor Nicolas---. Susurro mi amada a mi oído, la noche fría helaba mis huesos , y sus manos calentaban mi alma....
¿Quién era esa dama?.
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Casa de Amara, Arcadi, Grecia.
05:00 pm
Amara
Mis ojos están hinchados y rojos, Lucas esta parado frente a mi, intentando convencerme de que encontraremos una forma, pero...., no creo que eso sea posible.
El fue asta Inglaterra y volvió con Rubí, su mate.
Pero yo..., yo no puedo hacer eso, los envidio tanto que me da asta rabia verla allí, quieta observando a su marido, con total clama, teniendo lo que yo no puedo, la persona a la que ama.
Las ganas de llorar me inundaron, Lucas se percato de esto, callo de golpe e intento tocar mi hombro en un gesto tranquilizador, al ver su intención me aparte, salí corriendo, buscando a mi padre por toda casa. ---¡¡Papa¡¡.--- Grite en cuanto vi su pelo ya canoso girar la esquina de la cocina.
El se giro al instante de escuchar mi voz.
---Dime hija.---Me contesto en cuanto llegue frente a el, sus ojos verdes me miraron con un aire de preocupación, quizás por que había notado mi angustia o por que vine corriendo. Sea lo que sea el lo noto, y al instante, sin saber aun que pasaba me abrazo, sus brazos enormes cubrieron todo mi cuerpo, pegándome a su pecho, el cual me quedaba muy grande.
Deposito un tierno beso en mi frente mientras su mano acariciaba mi pelo en un gesto paternal.
Ese cálido abrazo consiguió tranquilizar mis nervios por un instante.
---Papa...., se que no te e contado por que quería ir a Rusia, ¿ puedo hacerlo ahora?.---Las palabras salieron de mi boca rápidas, y llenas de miedo, cada segundo que pasaba sin saber que hacer me consumía.
Prometí se una gran líder, una que se sacrificara por su pueblo antes que nada, pero...., hare lo que el mundo me permita para no tener que sacrificar mi amor por el.
Quizás sea injusto o egoísta, jamás pondría en peligro a nadie, pero mi cuerpo desea su tacto y mi cerrazón solo grita por el, por verle, y poder darle un solo beso mas.
Se que e llegado a un trato con el clan vampiro, y quizás los de mi alrededor no entiendan mi angustia, pero algo que el mismo hombre que se encuentra frente a mi me enseño es que no debo fiarme jamás de un vampiro.
No por que todos sean malos, ni estén dispuestos a dañarme, si no por el hecho de que el odio entre nuestras especies es de milenios, y un sentimiento así no desaparece de la nada, cuando te enseñan desde que tienes memoria a odiarnos y destruirnos entre nosotros tu mente solo sabe hacer eso, por muy triste que sea, ellos están programados desde niños para matarnos y nosotros, los lobos hemos hecho lo mismo.
Y la muerte de mi madre me lo confirmo.
Nos dirigimos a la sala de reuniones, en la ultima planta de nuestra casa, el sitio donde se trazaban los planes y donde desde chica mi padre me reconfortaba el alma.
Hay una mesa enorme, en todo el centro de la estancia, sobre ella se veía un enorme mapa hecho de papel y plástico, se veían todos los países y se señalaban donde estaban cada manada.
Entre la gran mesa y esas paredes llenas de libros e mapas el me ayudaba a entender el mundo.
Era nuestro sitio, donde yo podía gritar, llorar, o reír sin miedo a que los demás me vieran, donde mi padre me enseño a ser una líder y a controlar mis emociones.
El se sentó en el gran sillón principal, destinado al alfa, y con una voz tranquila hablo; ---Hija mía, cuéntame lo que sucede.---
---Como ya sabes padre, e firmado el tratado de paz con el clan vampiro, pero...., como tu bien me enseñaste, no me fio de que lo cumplan. E estado hablando con todas la manadas de la UE y nos vamos a juntar en una, aquí en Grecia, pero mi problema no es ese, si no....---Pare un segundo a respirar, ya que mi pecho aun lo hacia con dificultad.---En Rusia encontré a mi eclipse.---Confesé, es cierto que confió que mi padre se lo tome bien, pero se que por una parte sigo siendo su niñita pequeña, y yo jamás había salido con nadie, si e tenido sexo, pero jamás una pareja.
---Eso es increíble hija, felicidades.---Contesto con una enorme sonrisa en su rostro. Se lo había tomado bien, menos mal.
Un suspiro de alivio salió de mis labios, acto del cuan mi padre se rio a carcajadas, y me inundo de su risa, haciéndome sentir tranquila, por un segundo sentí que todo saldría bien. Asta que recordé el objetivo de esta conversación.
---Pero yo lo que quería contarte no es solo eso. Debido a que debo estar aquí junto con mi manada, no podre verlo mas asta que esto amengüe, y si la guerra llegara a estallar podría perder la oportunidad de si quiera volver a verle en mi vida.---La preocupación se noto en mis palabras, y esa tranquilidad que sentí antes desapareció mientras el miedo volvía a golpear mi cuerpo.
---Escucha hija mía, ve junto a el, no pierdas ni un solo instante, yo cometí el error de no estar junto a tu madre, y lo ultimo que deseo es que tu cometas lo mismo.---El contesto a mis palabras, en su voz se notaba una pena enorme y en sus ojos se veía el arrepentimiento.
La puerta de la estancia se a rio de golpe, y detrás suya llego Lucas junto a su esposa.
---Y si..., nos movemos de lugar, e estado pensando lo que dijiste Amara, y reconozco que al principio no me gusto, pero luego pensado caí en cuenta que no hay ninguna manada en Rusia, será el ultimo sitio donde piensen que estemos.---Mi beta hablo, resolviendo todas mis preguntas y miedos.
---Claro, como e sido tan estúpida, en el centro de la ciudad nuestro olor no se notara, y Rusia tiene bosques enorme donde será casi imposible encontrarnos, podemos dirigir las manada de la UE asta allí, y que nuestra manada este en el centro, como primera base, así sabremos todo lo que entra en el país, unas manadas las situaremos al norte, justo en la entrada a rusia, en sus fronteras, otras las esconderemos mas adentro, en las profundidades del bosque y la nuestra en el centro por si entran por aire.--- Mis palabras salieron de mí boca como movidas por el viento, decididas y casi dando saltos de la alegría, podre estar junto a el.
---Perfecto.---Hablo mi padre, dando su visto bueno al plan. ---Pero..., Rusia es muy grande será difícil controlar todo.---
---Eso es verdad, podemos situarnos y con las manadas crear puntos específicos para hacer que el territorio donde estemos mengue, así podremos controlar todo y estar a salvo.--- Termine por decir, mi padre afirmo con la cabeza, dirigí mi vista asta Lucas.
---¿ Hablo con las manadas mi alfa?.---Me pregunto Lucas, a lo que rápidamente conteste con un si rotundo.
Un rato mas tarde, aun en la sala de reuniones Lucas me confirmo que habían aceptado.
Ya podía tocar su rostro otra vez, besarlo, podría estar junto a el.
Mi cuerpo hecho todo el miedo fuera y se lleno de fuertes oleadas de felicidad, no podía parar de saltar y reír.