4. Todavía no has visto nada

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Igual deberías probarlo alguna vez.

Violeta cerró los ojos y se preparó para sentir los labios de la menorquina en los suyos. Pero en vez de eso escuchó una carcajada y al abrirlos se encontró con la imagen de Chiara llorando de la risa. Violeta no entendía que le hacía tanta gracia a la menorquina.

- Pero Violeta, ¿cómo puedes pensar que me gustan los chicos? - dijo Chiara secándose las lágrimas.

Violeta la miraba atónita y antes de que pudiera contestar Chiara se levantó del árbol y le tendió la mano para ayudarla a levantarse.

- Anda vamos con el resto que tengo que rellenar el vaso porque cierta chica no para de beberse mi ginebra- dijo Chiara mientras se dirigía al grupo

A medida que se acercaban a la zona donde estaba la gente podían escuchar música y gritos por lo que se miraron y empezaron a acelerar el ritmo hasta llegar a sus amigos. Ahí se encontraron una situación muy diferente a la que habían dejado momentos antes, se había creado un círculo y Ruslana y Martin bailaban en medio muy pegados mientras el resto los animaba.

- Joder con tus amigos - le dijo Violeta a Chiara apartando los ojos del espectáculo y girándose, pero se sorprendió cuando no encontró a la chica a su lado.

Al volver a dirigir su mirada al grupo se encontró con una imagen que no se podría haber imaginado ni en sus mejores sueños y es que alguien había decidido cambiar la canción y todo había tomado un rumbo muy distinto. Chiara se había unido a sus amigos y bailaba muy pegada a la ucraniana. En cuanto empezó a sonar Unholy Martin cogió una botella de agua y la derramó por el cuerpo de Chiara mientras esta pasaba sus manos por su torso y se mordía el labio mirando a Ruslana que no separaba las manos de las caderas de la inglesa. Álvaro se unió al grupo quitándose su cinturón y usándolo para azotar el culo de Martin mientras Ruslana le daba la vuelta a Chiara y hacía que su espalda se pegara a su torso mientras sus caderas se movían al unísono. Chiara le arrebató el cinturón de sus manos y se lo pasó por el cuello a Álvaro acercándolo así más a su cuerpo mientras le cantaba sensualmente sin apartar la mirada del chico. Quien fuera la twinka en estos momentos pensó Violeta que no había envidiado más a su amigo en su vida.

Chiara apartó la mirada de su amigo y se encontró con los ojos de Violeta que seguían cada movimiento de su cuerpo. Chiara nunca se había sentido tan sexy.

Yeah, she put it down slowly

Chiara sintió como Álvaro pasaba un dedo por su pecho de arriba abajo mientras Violeta seguía atentamente con su mirada el recorrido. Pero entonces la vio desviar la mirada a otro punto y su cara cambió totalmente. La menorquina intentó girarse para ver qué miraba la pelirroja pero el agarre de Ruslana era tan fuerte que no lo consiguió y decidió seguir bailando con sus amigos. Cuando la canción acabó Violeta ya no estaba en su sitio.

- HOT, HOT, HOT! - dijo Denna acercándose al grupo con una chica que Chiara no conocía.

- Y todavía no has visto nada, rubia - dijo Ruslana guiñándole un ojo

- No sé si sobreviviré a otro espectáculo, no os puedo seguir el ritmo - confesó Álvaro abanicándose con la mano.

- Estás desentrenado Alvarito - habló la chica por fin - Hola, a ti no te conozco, soy Julia- dijo acercándose a Chiara y dándole dos besos.

- Hola, encantada, yo soy Chiara

- Ah coño, la famosa Kiki, Denna lleva toda la noche diciéndome que te tengo que conocer.

- Anda, cállate, tampoco toda la noche- dijo Denna- Mira Kiki, Julia es amiga del pueblo y también se ha venido a estudiar a Madrid

- ¡Que guay! ¿También estudias con nosotros? - preguntó Chiara

- No no, que va- respondió Julia - Estoy haciendo el superior de guitarra en el conservatorio y Denna me dijo que tú también tocabas.

- WOW -dijo Chiara impresionada - si toco, pero muy por debajo de ese nivel

- Cállate guiri, no seas modesta, si hizo las pruebas para ESMUC y entró y todo - dijo Ruslana.

Desde que tiene uso de razón siempre ha amado la música. Cuando sus padres se dieron cuenta del talento que tenía la apuntaron a clases de guitarra y canto, donde conoció a Nicole y esta le convenció de hacer las pruebas para la ESMUC e irse con ella a Barcelona. Cuando la admitieron Chiara se pensó mucho la posibilidad de aceptar, pero a decir verdad lo único que no le había gustado de la música durante todos esos años había sido estudiarla. La música era algo que a ella le salía tan natural y se había convertido en una obligación, por eso decidió no aceptar e irse a Madrid.

- Joder pues con lo difícil que es entrar tienes que ser una crack- dijo Julia sorprendida por el talento de la chica

- Ya ves, mi Chiarita es increíble- dijo Martin orgullosísimo de su amiga - A ver si algún día nos tocas algo

- El coño es lo que me estás tocando tú, ¿dónde dejaste mi vaso? - dijo Ruslana cogiendo a Martin por el brazo para que le ayudara a buscar su bebida.

- Oye a todas estas, ¿Alguien ha visto a Violeta? - Interrumpió Denna que hacía ya unos minutos que la buscaba con la mirada y se empezaba a preocupar.

- Me dijo que se iba ya a casa que no se encontraba bien - dijo Juanjo uniéndose al grupo.

Tras un par de horas más todos decidieron recoger el chiringuito e irse a sus respectivas casas. Una vez metida en la cama Chiara no podía parar de revivir momentos de la noche en su cabeza. La conversación que había tenido con Violeta, como la chica no le había quitado el ojo de encima cuando estaba bailando y sobre todo cómo eso le había hecho sentir.

Está claro que o dejo a Nicole o me olvido de Violeta, pero así no puedo seguir. También pensó cómo de repente la pelirroja se había esfumado. Qué le habrá pasado, estaba bien y de repente toda su cara cambió. Chiara no paraba de darle vueltas, pero pensó que ya le preguntaría al día siguiente en clase y que era mejor irse a dormir para al menos conseguir 5 horas buenas de sueño.

- Ayer te fuiste sin despedirte - dijo acercándose a Violeta que estaba apoyada en la ventana de clase con un cigarro en la mano.

- Sí, perdona es que no me encontraba bien - le respondió con una sonrisa apenada.

- ¿Tanto te afectó mi baile? - dijo Chiara con una sonrisa pícara.

- Lo que me afectó fue no ser yo a la que le estabas bailando- dijo Violeta no quedándose atrás.

Chiara se sorprendió por la sinceridad de la pelirroja, pero quiso seguir llevando las riendas de la conversación así que se acercó un poco más a Violeta pegando la boca a su oído y le susurró.

- La próxima vez el baile es lo menos que te va a afectar, amore.

La semana pasó sin mayor novedad y al fin llegaron al tan ansiado viernes. Durante la semana Chiara había podido conversar algo más con Nicole, pero ninguna hacía referencia a la pelea del lunes.

Por otro lado, Chiara y Violeta, además de sus breves interacciones en clase, habían estado intercambiando alguno que otro mensaje. Mientras se acercaba el final de la última hora del día, la pantalla del móvil de Chiara se iluminó con una notificación.

Violeta clase

Espérame a la salida que te invito a comer y así compenso el abandonarte en la fiesta.

Chiara sonrió ampliamente pensando en lo surrealista que era que una chica como Violeta la estuviese invitando a comer. Bueno relájate que tienes novia. Chiara intentó sacudir el pensamiento de su cabeza y volver a llenarla de imágenes de la chica pelirroja con la que iba a pasar una tarde estupenda.

Antes de que pudiera contestar al mensaje vio como la gente a su alrededor se levantaba y empezaba a recoger. Ella hizo lo mismo y se dirigió a la salida donde estaba Violeta esperándola mientras se fumaba un cigarro. Vio como la chica se quitaba las gafas de sol y sonreía mientras la miraba y le hacía señas para que se acercara.

Chiara empezó a caminar a su dirección cuando de repente sintió unos brazos rodeándole el cuello y unos labios uniéndose con los suyos. Sintió la familiaridad del beso y cerró los ojos. Cuando los abrió vio esos ojos azules tan familiares y una amplia sonrisa.

- Nicole, pero ¿qué haces aquí?

ArdeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora