Cap. 23

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¿Quién lo diría? los cursos preuniversitarios son la peor manera de pasar el verano, Yoongi no se la creía. Su horario de sueño no estaba preparado para ir a pasar clases a las 8:00 a.m.

Qué criminal.

Pero primero va la educación, así que el primer día se puso sus mejores garrwitas, y como nunca su mamá le preparó un café con su sándwich de palta. La mejor de todas.

Haciendo la historia corta, huevada todo, las clases le aburrían, le costaba mantenerse despierto, tenía compañeros cojudos y lo peor de todo es que no podía darse el lujito de faltar más de 3 veces a esa cagada, de otra forma perdería el derecho al primer exámen. Se quería cortar un huevo.

Pero ahí estaba su Jimin, quien se encargaba de reventarle las bolas y hacerlo olvidar el estrés académico con otras broncas.

– Amorcito, no entiendo cómo estás tan tranquilo, ¿no deberías estudiar para la u?

– Yoon, iré a la privada.

– Y...

– No se da exámen para entrar, a lo mucho me hacen un psicotécnico.

– A la puta, ¿te van a internar?

– ¡No!—chilló la cabra— Me van a hacer pruebas para ver qué tan apto soy para la carrera, nada más.

– Ah... Que boludez, además que les pagas un culo de quibo, te quieren decir si puedes o no, ma-ma-das.

– ¿Celoso?

– Mucho, yo tengo que entrar a propedéuticos.

– Por pobre.

– Jaila e' mierda.

– Me amas así.

– Por tu dinero, sí.

– ¡Qué jueputa!

Un buen día de mierda Yoongi no soportó en panzón y se quedó dormido en la clase, el profesor estaba tan en la suya que ni se molestó en tratar de despertarlo

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Un buen día de mierda Yoongi no soportó en panzón y se quedó dormido en la clase, el profesor estaba tan en la suya que ni se molestó en tratar de despertarlo. Vamos, en esos cursos estaban la mitad con sus celulares, una cuarta parte en otro mundo, y la mitad de la cuarta parte restante estaba dormida. Su trabajo era ir a dictar temas que entrarían en el exámen de admisión, si los changos no entendían, pues qué korotones.

Yoongi podría haber chisnido el resto de la hora, pero un chico mucho más bajito lo pinchó con un lápiz. Refunfuñando abrió los ojos y se dió la vuelta para decir:

– ¿Qué jodes?

– Bro, te estás durmiendo.

– ¿Tú crees?

– Ah... Perdón, man, es que te vi apuntando algo y creí que querrías aprender bien esto.

Yoongi iba a responder algo, sin embargo, el licenciado fue más rápido y exclamó.

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