Cap. 25 [final]

149 18 13
                                        

Ya que Yoongi tenía una nota bastante buena en el primer parcial, el segundo fue una pichanga.

Entró como el más capo en diminutivo.

Entonces acá estamos, un día antes del primer día de clases universitarias. El grupo de panas había ido a comer pailitas al centro, porque solo tres del grupo sentían nostalgia incontrolable.

Caro, Jimin y Mario.

– Yoongi, pasame la llajua porfa—Pidió Hoseok.

Pero fue vilmente ignorado, Yoongi estaba muy concentrado abrazando a Jimin, quien lagrimeaba sentado a su lado.

– Ya, mi amor, ya.

– Es que... Nos conocimos en un momento importante, chicos— Jimin miró a todos en la mesa— Fueron mis amigos, mis más únicos y reales amigos y además...

Cayó una lagrimita por su mejilla qué fue rápidamente limpiada por su novio.

– Chicos, de alguna manera me salvaron, los quiero tanto, gracias.

Todos en la mesa lo veían con ternura.

Salvo la Caro, esa loca ya estaba chillando desde que Jimin había empezado a lagrimear.

– Voy a extrañar verlos diario, Rossi, Mario.

– Sí, a mi me faltan dos años para salirme a la verga de ahí— Dijo el Mario jugando con su última papa frita.

– Iremos a visitarte, wawa.

– Gracias, Rossi.

Hoseok decidió volver a interponerme.

– Ay, me van a dar algo, la universidad no es tan absorbente, chicos, tendremos tiempo para vernos.

– Hobi, yo estudio y trabajo, difícil que pueda verlos tan seguido.

Yoongi tiró el comentario sin pensar, y sin quererlo provocó que Jimin soltara más lagrimas.

– Eso es cierto, ¡Oh, Yoongi, terminaremos por distanciarnos, conocerás a chicos y chicas inteligentes y lindas en tu facultad, te aburrirás de mi ausencia en tu vida y te irás con cualquiera que puedas ver diariamente!

Así se soltó una pequeña discusión.

– Amor, calmate, sí, conoceré gente nueva, hay más culos que estrellas, pero, a ver, mírame— Tomó la cara de Jimin entre sus dos manos— Yo jamás elegiría a un culo sobre mi estrella.

– ...

– Yo te amo y no importa cuantas personas nuevas aparezcan en mi vida, siempre te elegiré, Jiminito.

– Yoongi... te amo.

– Yo también, wawita.

– ¿Pero tenías que hacer la analogía de culos y estrellas en serio?

– Fue genial y lo sabes.

Mario solo se reía.

Rossi y Caro los veían sonriendo.

Hoseok había optado por cerrar el pico, andaba salado che, siempre que hablaba pasaba algo así. Hasta que le surgió una duda.

– Oigan, ¿Dante?

– Ese perre.—Respondió Rossi.

– Dijo que no vendrá, está ocupado conquistando a una minita de por ahí.

La Caro no se dio cuenta de que había hablado de más.

– Está ligando entonces ese mierdas.

– ¿Desde cuando?

JailitaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora