Jimin jaila y Yoongi cholo.
Una historia enemies to lovers muy gei.
Jimin un día rompe la pantalla de su Iphone, y su abuela lo manda donde un jóven hacker que sabe instalar Corazón de Melón con PA's ilimitados, sin saber que éste lo estafaría y lu...
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Estaban todos en una mesa, con 2 cantaritos sobre esta misma, cada cual con su respectivo vaso. Yoongi mantenía la cabeza baja.
Tras el primer examen, entre cuates habían decidido salir a cañar para festejar haber vencido, ganado, triunfado. Pero Yoongi estaba ya no ya de preocupaciones.
Al finalizar su examen le había picado al apartado que decía "finalizar intento", después de eso se supone que el sistema te muestra tu nota, cuantas y cuales preguntas respondiste bien; PERO NO, a Ñingi se le había apagado el maldito monitor. Intentó decírselo a los adultos responsables que estaban ahí, una piruja secretaria y un gordo que estaba por dormirse en su silla, esos dos malditos solo le habían respondido:
"Ay, que mal, le notificaremos al director de la facultad que renueve las computadoras".
y
"Que mala suerte, papito".
Entonces se fue de esa maldita facultad sin la certeza de haber rendido bien...
No, incluso peor, ni siquiera sabía si se había enviado el puto perro malnacido triple hijueputa exámen. Carajo mierda.
- Ya. Yoongi, no sufras, ten la seguridad de que se envió la wea, y subirán las notas al sistema hasta mañana.
- Es que, Rossi, tú no entiendes.
- Sí, cállate, tú y tu inggueso libgue no tienen deguecho a queguer calmagnos-ese fue el amigo apodado Lemur.
- Ya pues, carajo, me callo pero para siempre, Lemug.
Jimin, Caro, Hoseok y Dante permanecían al margen de la situación.
Jimin porque no quería mortificar más a su hombre.
Hoseok temía llevarse un carajazo.
Caro y Dante estaban hasta las patas de borrachines porque eran un par de pollos.
- Iia, tzchicos- Habló finalmente la Caro- Yo digo, pienso, creo... que chingue a su mare el sistema edù-cativo, ¿verdAd?
Al terminar su frase, Rossi le sacó el vaso de entre las manos y le pasó una botella de agua qué tenía guardada en su bolso justamente previniendo la situación. La mejor de todas.
- Caro, vos te vas conmigo.
- Sí, cariño, ah nooo, Rossi.
Fue gracias al Lemur que se volvió al punto importante.