26. sweet caroline

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hola de nuevo! Ya sé que dije que solo habría un capitulo más, pero como me salió un monstruo enorme de 13 palabras decidí dividirlo en 2 para que os sea más ligerito y más fñacil de organizar.

Despedirme de esta historia me ha costado más de lo que realmente pensaba 😅

Así que, lo de siempre: ENJOY!

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Where it began

I can't begin to know when

But then I know it's growin' strong

Was in the spring

And spring became the summer

Who'd have believe you'd come along?

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Salió de la estación y dejó que el sol de Granada repusiese todas sus energías por un instante. Cerró los ojos y se permitió notar el calor del verano andaluz sobre su piel. Hacía meses que no volvía a su tierra, desde la visita relámpago del cumpleaños de Chiara, y la había echado muchísimo de menos. Pero la espera y la impaciencia habían merecido la pena: ahora regresaba a casa, pero de manera definitiva.

- Estás radiante cuando sonríes de esa manera, hija mía.

Su padre la hizo volver a la realidad. Juan Carlos sonreía con una expresión orgullosa en la cara y Violeta lo abrazó con fuerza, dejando que un millón de emociones recorriesen su cuerpo por un instante.

Estaba de vuelta. Iba a trabajar en Granada. Empezaba una nueva etapa en su vida.

- Gracias, papá. - Replicó, separándose de él y arrastrando las maletas hacia el coche. - Supongo que el sur me sienta bien.

Su padre ladeó la sonrisa, con picardía.

- ¿Segura de que es solo el sur lo que te hace brillar así? - Vaciló.

La reportera se ruborizó al instante y bajó las gafas de sol, ocultando su mirada y acelerando el paso. Las carcajadas de Juan Carlos pusieron la banda sonora hasta llegar al vehículo. El hombre no era tonto y conocía a su hija de sobra: estaba seguro de que había algo más, o mejor dicho alguien, detrás del aura que desprendía la pelirroja últimamente.

Condujeron con tranquilidad hasta la casa, con la periodista explicando todo lo que tenía por delante en los próximos días en el plano laboral. Su padre la escuchaba con atención, contento con la ilusión que desprendía su hija ante la nueva era que estaba a punto de comenzar.

Cuando la andaluza terminó de explicarlo todo, dedicó unos minutos a disfrutar del transcurrir de su ciudad a través de la ventana. Era un gesto al que se había acostumbrado en el Metro de Madrid, amenizando sus tediosos viajes y dejando fluir sus pensamientos. Evidentemente, el cambio de paisaje y la previsión de su nuevo futuro allí hacía que ambas fuesen experiencias totalmente distintas, pero por un momento sintió cierta pena por dejar la capital. Había sido un año duro, pero le había servido para aprender muchísimo.

- ¿Y para hoy qué planes tienes? - Se interesó su padre, tras un rato escuchando la radio.

- Ninguno en especial, no sé.

Era una mentira a medias. En realidad no tenía ninguna cosa en el horizonte, no había quedado con nadie ni había preparado nada para su regreso. Pero una parte de ella, cada vez más grande, se moría por escribirle a Chiara y preguntarle si podían verse. Sabía que la inglesa liberaría su agenda en el momento en el que recibiese su mensaje, esperándola con ganas.

Life After LoveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora