continuación rápida y cortita del capítulo anterior, para no dejaros con la intriga mucho tiempo.
Nos leemos!
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Quiero decirte que lo siento,
que te echo de menos.
Que de todo lo que ha pasao',
nena yo me arrepiento.
Te quiero todavía
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Recorrió el pasillo a ciegas, poco familiarizada con aquella casa. No quiso encender la luz para no despertar a los Hódar, porque lo último que quería era encontrarse a nadie a las cuatro y media de la madrugada.
Como si el universo la escuchase y quisiese burlarse de ella, cuando giró hacia la cocina se chocó de frente con alguien.
-¡SHIT! - Se asustó.
Una mano le tapó la boca y, antes de poder reaccionar, estaba pegada contra la pared con otro cuerpo presionando el suyo.
Todas las luces estaban apagadas y ella se sentía un poco en shock, con la adrenalina disparada, pero podría reconocer ese perfume bajo cualquier circunstancia y en cualquier parte del mundo.
El corazón se le aceleró una marcha más.
Después de lo que acababa de soñar, tener a Violeta empotrándola contra la pared en medio de la noche no le venía nada bien para calmarse.
La periodista podía notar en corazón de Chiara directamente contra su pecho. Latía a toda velocidad y ella estaba claramente agitada, así que intentó tranquilizarla.
- Shhh, Kiki, no grites. Soy yo. - Susurró cerca de su oído.
Demasiado cerca de su oído, para el gusto de la menorquina. Sintió un escalofrío por la espalda y un calambre entre las piernas.
La reportera le destapó la boca e intentó separarse para darle un poco de espacio, pero los brazos de la británica rodearon su cintura de manera casi desesperada.
- ¡No! - Susurró también. - No, porfa.
Chiara la abrazó con fuerza, apretándola contra ella todo lo posible, y Violeta se quedó inmóvil. Un par de días atrás se lamentaba por no estar en la fase del contacto físico y ahora la tenía agarrándola como si fuese su salvavidas. La periodista entendió que algo no iba bien y la rodeó por los hombros con suavidad, correspondiéndole.
Estuvieron así un rato, abrazadas en silencio. Chiara sabía que era raro hacer eso de repente y sin ninguna explicación previa, pero el fantasma de su sueño la perseguía. Quizá si la tocaba de verdad se le pasaba la tontería. Además, la oscuridad siempre le había dado el valor necesario para hacer ciertas cosas, la falta de luz la impulsaba a seguir sus instintos.
Violeta le acariciaba la espalda con delicadeza, intentando relajarla, y la respiración de la balear se fue calmando lentamente. Cuando volvió a su ritmo normal, la morena imaginó la sonrisa de la pelirroja sobre su hombro.
Pudieron separarse. Ya no les quedaba ninguna excusa para mantenerse así una vez que Chiara estaba tranquila, pero ninguna se atrevió. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que se abrazaron de verdad, que parecía un sacrilegio romper esa unión.
La inglesa se recolocó un poco y giró la cabeza, encajándola directamente en el cuello de la periodista, y se acordó otra vez del maldito sueño. Tuvo que controlarse y suprimir físicamente el impulso de su cuerpo de volver a besarla justo ahí, en su rincón favorito.
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Life After Love
FanfictionVioleta es una periodista recién graduada que trabaja en Madrid y vuelve a casa unos días en busca de paz mental. Ruslana, su prima pequeña, acaba de mudarse con sus tíos para estudiar un máster de Bellas Artes en Granada. Ambas llevan años sin vers...
